A principios del mes de diciembre, el Ministerio de Educación de China estableció un Comité de Ética para la revisión de videojuegos en línea que han sido lanzados oficialmente en el gigante asiático, en el cual observaron los 20 juegos de mayor interés para el público de ese país.

Dentro de ese listado se determinaron las posturas que las autoridades chinas tomarán en torno a estos juegos y las acciones que deberán emprender las compañías desarrolladoras para poder seguir operando en el país, en caso de que puedan realizarlas.

Títulos como Fortnite, PlayerUnknown’s Battlegrounds, Paladins y H1Z1 han sido prohibidos completamente dentro del país, bajo el criterio de que incluyen sangre, violencia y contenido vulgar que, según la opinión del Comité no puede ser enmendado.

Resulta extraordinario acusar a Fortnite de tener “sangre” dentro del juego cuando se trata de un juego que se ha esforzado en no tener ninguna imagen de sangre y violencia explicita dentro de su estética visual.

Otros títulos como World of Warcraft, Overwatch, League of Legends y Diablo III recibieron una orden de acción correctiva, en la que los desarrolladores deberán ajustarse a los requerimientos que el Comité ha determinado.

League of Legends es acusado de tener “personajes femeninos en atuendos reveladores”, “sistemas de recompensa basados en rango” y “una sala de chat inapropiada”, siendo esto último considerado como una crítica a la comunidad de jugadores de este título.

Overwatch es acusado del mismo problema en su sala de chat y además de presentar “valores incorrectos” dentro del juego, lo que puede ser una acusación en torno a lo diverso de los personajes presentes en el juego.

En una publicación de Reddit que ha seguido el desarrollo de estas investigaciones del estado, se considera que estas mediciones han sido en gran parte para afectar a compañías locales como Tencent o NetEase, en donde 10 de los 20 juegos estudiados han sido desarrollados o publicados por ambas compañías.

Queda por ver que ocurrirá con los juegos a ser corregidos y como títulos como PUBG asumen su prohibición en su país de origen.