Como no todo puede ser perfecto, el año 2018 ha quedado marcado por una serie de errores, malas decisiones y terribles lanzamientos que han redefinido lo que la industria de videojuegos puede hacer para destruir las expectativas de la gente.

Sin un orden en particular, estos han sido los momentos que han causado una mayor decepción en los videojuegos durante este año.

Super Seducer: How to Talk to Girls, un manual para popularizar un fracaso

La obra máxima del…pintoresco Richard La Ruina es Super Seducer, un simulador de citas que utiliza Full Motion Video junto con elementos de toma de decisiones es difícilmente un videojuego y más un vehículo para la retransmisión de la persona que dirige este proyecto.

Con el objetivo de convertir a hombres “nerds” en “conquistadores”, La Ruina da tips de como actuar en torno al sexo opuesto que son absolutamente risibles y arcaicos en su concepción y ejecución, convirtiéndolo en una gran burla y en un intento de sacarle dinero a personas desesperadas.

Despedazado por la crítica especializada, Super Seducer es uno de los bodrios más detestables del año, y se le puede sumar el hecho de que Richard La Ruina parece dedicar su tiempo a la cacería de reviews negativas de su juego y buscar atacar a los creadores de contenido denunciando sus videos en YouTube, una auténtica vergüenza.

El terrible lanzamiento de The Quiet Man

A veces una idea original no quiere decir que sea una buena, pero Square Enix no parece haber creído en esa frase al presentar el título The Quiet Man completamente desprovisto de sonido, con el fin de crear una mayor inmersión en torno al protagonista sordo de este juego.

La falta de audio, unido a la falta de subtítulos para entender las escenas cinemáticas que componen gran parte de este juego fueron suficientes para alejar a los jugadores de este juego y ser devastado por la crítica, al punto de utilizar las críticas negativas como campaña de marketing para una nueva versión que si incluirá el audio original del juego.

Sin embargo, el daño está hecho y The Quiet Man ya es uno de los peores juegos de 2018.

Metal Gear Survive, la lenta destrucción de una franquicia

No ha pasado mucho tiempo en el que se consideraba que cualquier videojuego que tuviera el nombre “Metal Gear” era sinónimo de éxito, una de las apuestas más seguras de Konami durante años. Pero todo esto no tardaría en cambiar.

El controversial “divorcio” entre el creador de la saga Hideo Kojima y Konami ha sido una de las historias más importantes en esta industria, llevando al creativo director a una fama aún más trascendente y a la compañía a un estatus de desconfianza y rechazo por parte de la comunidad.

Con esto en mente, Konami se atrevió a lanzar este año el terrible Metal Gear Survive, un juego que apenas comparte el nombre con la saga y no mucho más, añadiendo un estilo de juego en el cual deberás enfrentar infinitas hordas de…¿zombis? Además de tener que lidiar con una economía interna sostenida en los micropagos. Parece que el título resulta ser una pregunta, ¿podrá Metal Gear sobrevivir así?

Fallout Shelter tiene una secuela exclusiva del mercado chino

Diablo: Immortal, el efecto “bola de nieve” de un anuncio

Es la ceremonia de apertura de BlizzCon 2018, tras las emociones de ver por última vez al fundador Mike Morhaime encabezar una ceremonia y dar paso a J. Allen Brack, ser testigos de la llegada de los próximos parches de Hearthstone y Heroes of the Storm, y finalmente conocer a Ashe y a B.O.B., pudimos ver uno de los anuncios peor recibidos de los que se tiene memoria.

Para cerrar la ceremonia y dar paso al siguiente set de eventos, el equipo desarrollador de Diablo III dio a conocer su nuevo proyecto, Diablo: Immortal, un juego para dispositivos móviles desarrollado en conjunto con la compañía china NetEase. La reacción del público fue devastadoramente negativa.

Tras la ceremonia se dio el panel correspondiente a Diablo, en el cual las preguntas de la comunidad fueron directamente a la yugular de los creativos, recibiendo respuestas que aún son objeto de burla en las redes sociales.

Esto disparó una verdadera avalancha dentro de Blizzard, cuyos efectos aún estamos viendo y podremos seguir siendo testigos en 2019, con despidos, redistribución de personal, cancelaciones y aperturas de proyectos, cerrando 2018 con una gran desconfianza en el futuro de la compañía.

Fallout 76, el desastre que no termina

No hubo anuncio, ni mala campaña de marketing, ni mayor traición a una saga amada por los aficionados que pudiera superar lo que fue el controvertido lanzamiento de Fallout 76, que destruyó de un plumazo la gran confianza que la serie Fallout había acumulado.

Uno de los juegos de alto presupuesto con peor funcionamiento básico que jamás haya habido, el intento de crear una narrativa de un jugador en un juego multijugador que requiere conexión constante a internet ha salido completamente mal a Bethesda.

Errores constantes y notables en el juego eran la moneda común de este lanzamiento, que fue seguido por un parche del mismo tamaño del juego en su versión original, que lamentablemente no sirvió para arreglar ninguno de los problemas.

Pero, además, Bethesda ha ofrecido una de las peores campañas publicitarias en la historia para cualquier videojuego. Con la oferta engañosa de la mochila de lona de la Power Armor Edition, en la que presentaron bolsas de nylon en su lugar, cancelaciones de cuentas y negativa de reembolsos que amenazaron con acarrear acciones legales en su contra, ha llevado a Fallout 76 a ser el fracaso del año 2018.