Se dio a conocer recientemente el caso de Jules Murillo-Cuellar, un ex empleado de la división de Esports de Blizzard Entertainment, que denunció un trato discriminatorio hacia su raza y abusos en el ambiente de trabajo en su estancia en la compañía.

Esta situación se ha presentado en medio de la vorágine de buena voluntad que Blizzard ha logrado reunir tras la presentación de la historia corta Bastet, en la que revelaron que el personaje de Overwatch Soldier: 76 era gay, resultando en una oleada de comentarios positivos hacia la compañía por su nivel de inclusión en sus productos.

Blizzard emitiría una respuesta oficial a este asunto a traves de una entrevista para el portal Variety, en donde expresaron su postura en torno a este complejo asunto.

“A pesar de que la compañía no se pronuncia en torno a casos individuales dentro del personal, podemos divulgar que tener un ambiente de trabajo inclusivo y respetuoso es de extrema importancia para nosotros. Tenemos una política de tomar los reportes de comportamiento inapropiado que nos tomamos muy en serio”.

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“Todas las acusaciones de conducta inapropiada en el ambiente de trabajo son investigadas, y se toman acciones si la situación lo amerita” reza el comunicado de la compañía.

Además, señalan que “nuestros empleados y el ambiente de trabajo son también de gran importancia para nosotros, por lo que ofrecemos diversos programas de ayuda para nuestros empleados, incluyendo programas de salud física y mental para velar por el bienestar de nuestro equipo”.

Este comunicado parece muy escueto y estandarizado, que no parece tocar el caso específico de Murillo-Cuellar, quien detalladamente expresó que las autoridades internas a las que acudió para quejarse sobre los abusos que afirma haber sufrido, no recibió respuesta alguna.

Jules Murillo-Cuellar no se ha pronunciado en torno a esta respuesta y hasta los momentos su acción legal en contra de Blizzard se mantiene activa.