Para muchas personas, especialmente jóvenes, la creación de contenidos en video se ha convertido en uno de los trabajos más soñados y deseados. Ya es muy común ver a niños que desde muy pequeños comentan sobre su deseo de ser YouTubers o streamers de Twitch y emular a sus ídolos de la pantalla.

La oferta de Twitch de presentar videos en vivo destaca para la comunidad gamer por encima de su contraparte de videos editables en YouTube, al poder presentar la oportunidad de compartir grandes partidas y momentos extraordinarios al calor del momento.

Sin embargo, dentro de esta plataforma se han podido ver recientemente múltiples casos de abuso de la plataforma, actitudes discriminatorias y un sexismo rampante que está afectando en gran medida la ya bastante golpeada reputación de la comunidad de jugadores.

Celebridad en modo de ataque

El nombre más famoso de Twitch es Ninja. Es el streamer más consistente y el que mejor ha aprovechado la explosión que ha sido Fortnite, principalmente en Estados Unidos, el mercado más ávido del streaming en todo el mundo.

Ninja ha trascendido a la cultura pop mainstream como muy pocos creadores de contenido de Twitch, lo que ha llevado a muchas personas a cuestionar las prácticas que ha llevado a cabo en los últimos meses.

Comenzó con acusaciones espurias de “Stream Sniping”, la acción de sintonizar el stream de un jugador durante una partida para determinar su posición y eliminarlo, una práctica muy común en juegos de disparos y que está penada en los términos y condiciones de la mayoría de los juegos.

Parece moneda común en el caso de Ninja el realizar estas acusaciones cuando queda eliminado de una partida de Fortnite, aunque más que buscar banear a un jugador rival, los detractores de Ninja afirman que busca exponerlos al escarnio público, al utilizar su popularidad para enlodar sus reputaciones.

Pero ha sido todavía más fuerte su presencia en publicidades de Twitch, incluso en canales que no están relacionados con su contenido. Ninja ha expresado, con el aval de Twitch, de que la publicidad de su contenido en otros canales es positiva para que todos sean beneficiados.

Los creadores de contenido están en desacuerdo con su posición, declarando que Twitch tiene favoritismos con su “niño dorado” y que difícilmente reciben algo positivo de tener comerciales de Ninja en sus streams, especialmente cuando ellos no reciben publicidad alguna en el canal de Ninja.

Delincuentes en cámara

Los casos más destacados en Twitch han sido, lamentablemente, los que presentan situaciones y declaraciones cargadas de odio, desdén y violencia de género, protagonizadas por streamers con miles de seguidores en vivo, frente a las cámaras y con el mundo entero de testigos.

El caso de Luke Munday, conocido como MrDeadMoth, ha sido el principal punto de referencia en 2018 para los problemas que enfrenta Twitch. En los primeros días de diciembre, Munday se encontraba en una transmisión de Fortnite, discutiendo con su esposa al mismo tiempo.

En el video puede verse que Munday deja su posición frente a la cámara y se puede escuchar un fuerte golpe y, posteriormente, el sollozo de su esposa, que además se encontraba embarazada. Como si fuera poco, Munday volvería a transmitir como si nada y repetir la acción cada vez que su esposa protestaba y lo llamaba abusador.

Munday se daría a la fuga y sería capturado al día siguiente por las autoridades, siendo puesto en libertad al día siguiente debido a que su esposa no presentó cargos formales. Sin embargo, la evidencia ha sido tan contundente que el streamer deberá presentarse en frente de un juez para responder por sus actos.

El streamer de World of Warcraft, homoGanja, saltó a la palestra posteriormente con un caso similar, al tener evidencia en cámara de una violenta agresión hacia su novia. En este caso las autoridades no fueron involucradas y posteriormente homoGanja expresaría una serie de excusas poco creíbles para la situación.

'Teamfight Tactics' de 'League of Legends' es el título más visto en Twitch

Afirmando que se trataba de una “relación tóxica que no podía dejar” y que “había violencia de ambas partes”, homo Ganja intentó justificarse en torno a sus aficionados en su canal de Discord, tratando de alejar la controversia de su canal de Twitch.

Otros streamers, como el mencionado Viikzy o Aus_Swag, no han dado el paso de saltar de las palabras a las acciones, pero eso no evita que sus comentarios durante las transmisiones no contengan la fórmula de la toxicidad que infecta a la comunidad gamer.

Por hacerse los graciosos y los malos, estos chicos refuerzan el estigma de que ser fan de los videojuegos es lo mismo a ser un llorón misógino y resentido, que piensan que está bien atacar a mujeres y a minorías por cualquier razón, y creer que estarán libres de consecuencias.

Twitch vs El mundo real

Uno de los principales elementos que los citados streamers tienen en común es que Twitch los ha perdonado. Recibieron suspensiones indefinidas debido a las protestas que recibieron de los usuarios, que se encuentran sustentadas en la evidencia dentro de los mismos servidores de Twitch.

Pero en pocas semanas se encontraban de vuelta, como si nada, creando contenido y baneando a quien se atreviera a tocar los temas que los pusieron en el ojo público. Sólo ha sido Viikzy quien ha terminado dejando Twitch, porque al parecer el blanco de sus declaraciones era Kaylee, una popular creadora de contenido de la plataforma y probablemente afectaría el “ecosistema interno”.

Esto lleva a pensar que Twitch no actúa en conformidad con el mundo real, que es un microcosmos en internet que es ajeno a lo que es correcto o incorrecto y que solo toma acciones cuando la realidad les tuerce el brazo, lo que terminó pasando el pasado domingo 3 de febrero.

 

Esta semana se dio a conocer el resultado de la “Operación Intercepción” de los organismos federales del estado de Georgia en Estados Unidos, en el cual capturaron a 21 sospechosos de abuso de menores, que se encontraban en la localidad aprovechando la oportunidad turística que ofrecía el Super Bowl LIII.

Entre los detenidos se encontraba Thomas Cheung, streamer de Twitch y Community Manager de la organización de Esports Hi-Rez, tras ser atraído por los oficiales a través de chats con quien el creía que era una menor de edad.

Hi-Rez salió rápidamente a dar una declaración formal en sus redes sociales en la que despedían de manera inmediata a Hi-Rez e instaban a Twitch a que cerrara su canal, que en aquel momento ostentaba más de 30.000 suscriptores.

Twitch cumplió con el cierre del canal más no emitió un comunicado formal en torno al asunto, lo que ha levantado ciertas suspicacias, al ser Cheung no solo un creador de contenido dentro de Twitch, sino también uno de sus miembros más públicos.

Si bien sus números no son de los más altos en la plataforma, Cheung era, según un reporte de Kotaku, uno de los creadores de contenido de mayor presencia en eventos y reuniones sociales con aficionados. Estaba “dentro del club” de los pesos pesados de Twitch.

El caso de Cheung trasciende el escarnio público y se encuentra en una posición en la que un miembro importante de esta comunidad es señalado como abusador de menores de edad, un delincuente sexual, y acarrearía una fuerte pena de prisión en caso de ser declarado culpable.

Ahora  la pelota está del lado de Twitch, teniendo la oportunidad de salir al frente y fijar una posición concreta o simplemente volver a su agujero, a su mundo paralelo en donde nada pasa, donde sexistas y abusivos pueden participar sin sufrir represalias reales y donde denunciarlos te bloquea de la plataforma.