El impacto que ha causado el nuevo Battle Royale Apex Legends ha disparado un gran número de comparaciones con sus contemporáneos del género, específicamente Fortnite y PlayerUnknown’s Battlegrounds, pero si hay un tema que se ha omitido en muchos casos es el potencial de este juego de ser un Esport.

Aunque las competiciones de este juego ya han comenzado, incluso involucrando dinero en el caso de las populares transmisiones de Twitch Rivals, no se ha formalizado un sistema de competencias como tal que pueda convertir a Apex Legends en un deporte electrónico.

Apex Legends es un éxito sin precedentes en cuanto a la velocidad de su propagación

Pero eso no ha detenido a las organizaciones más destacadas de Esports de comenzar a realizar contrataciones de jugadores y streamers que tengan talento en Apex Legends para empezar a darle forma a este fenómeno que ha tomado al mundo gamer por sorpresa.

Pájaros madrugadores

Entre los primeros en tocar las puertas al futuro competitivo de este Battle Royale ha sido el equipo multidiscplinas G2 Esports, al hacer públicas las contrataciones de dos streamers de Apex Legends para su organización, con las expectativas de plantar las semillas de un equipo profesional.

La casa europea ha fichado a Craig Shannon (Onscreen) y días después a Joshua Scrivens (PhantomACE), que combinan entre los dos a más de 350.000 seguidores en Twitch, teniendo números muy buenos en sus transmisiones recurrentes en Twitch.

El equipo norteamericano Cloud9 ha seguido de cerca la estela de sus colegas europeos, al contratar oficialmente al streamer Jamison PVPX. Sin embargo, PVPX destaca por ser un creador de contenido para YouTube, transmitiendo partidas de Call of Duty y Overwatch antes de encontrar su nicho en Apex Legends.

Cloud9 ha mostrado ya su interés en participar en competiciones de este juego, al presentar a un equipo de sus streamers Chappie y Frexs en la segunda edición de Twitch Rivals de Apex Legends, en la que quedaron en la quinta posición y ganaron 10.000 dólares.

También se ha unido a esta tendencia el equipo 100 Thieves, que ha estado contratando sangre nueva en todos sus niveles, al añadir al jugador y streamer Connor White (Gigz) como su primer fichaje oficial para Apex Legends, tras considerarlo uno de los jugadores más talentosos de este juego.

¿Puede un juego tan joven ser un Esport?

La vida útil de Apex Legends se puede contar en semanas desde su lanzamiento oficial hasta el día de hoy y, a pesar de su monumental impacto desde su salida y sus reviews positivas de parte de la crítica, no se tiene una certeza si este título podrá mantener este nivel de hype que ha creado.

Aprende a hacer streaming con la beta de Twitch Studio

Hay una sensación, no carente de mérito, de que la comunidad de jugadores es especialmente sensible y voluble, que son capaces de cambiar de parecer con relativa facilidad y que son capaces de volverse en contra de un fenómeno popular tan rápido como éste fue elevado en la palestra.

La comunidad de Apex Legends vive un gran período de luna de miel con el juego, aunque se desconoce su duración

Citando como ejemplo de este punto está el mismísimo Fortnite, quien fuera el juego más popular de 2018 por un amplio margen (lo siento God of War, ser el mejor no garantiza ser el más popular), para ser actualmente el blanco principal de todos los chistes, memes y en general toda clase de escarnio social desde la llegada de Apex Legends.

Aunque dentro de este mismo campo de sentimientos se encuentra también la noción de que EA se aferra a la teoría de los “live services”, en la que ofrecen en lugar de lanzamientos nuevos, un servicio recurrente el cual pueden mantener activo y monetizar indefinidamente.

A pesar de la incertidumbre, Apex Legends es uno de los juegos de su género con mejores críticas

Buscando con este sistema apelar a una sensación de lealtad de los jugadores en relación al juego que están presentando. Esta fórmula es la que permite que títulos añejos como World of Warcraft o Minecraft se mantengan vigentes y que competidores que traigan una oferta similar tengan que escalar una montaña imposible para ser exitosos.

Con la búsqueda en pleno de garantizar la lealtad de los jugadores y de que Apex Legends no se convierta en Fortnite para el año entrante, ¿no sería muy pronto pensar en la transición a los Esports?

Golpear cuando el hierro está caliente

Las organizaciones de Esports han contestado al cuestionamiento de manera enfática, cuales tiburones que huelen sangre en el agua, se han abalanzado a la posibilidad de establecer un sistema competitivo para este Battle Royale ahora que se puede.

Cuando equipos profesionales como G2, Cloud9, 100 Thieves y NRG Esports (quien también ha empezado a mover fichas en dirección a este juego) deciden dar el paso para traer jugadores y streamers de Apex Legends están plantando la bandera para formar parte de la propuesta de convertir este juego en el próximo fenómeno de los Esports.

La espera para armar una competición formal de un Battle Royale no ha sido redituable para el género, con el ejemplo de la conformación de un extenso torneo para PlayerUnknown’s Battlegrounds, con planes globales de difusión, transmisión y premios de miles de dólares, que no ha tenido el impacto mínimo que se esperaba tener.

Aunado al dramático descenso de las audiencias de Fortnite en Twitch que ha alterado la difusión de futuros eventos de Esports para este juego, es importante entender que Apex Legends no tiene el lujo de esperar demasiado para poder tener la oportunidad de ser un Esport.

Dicho en términos más sencillos, no pueden darse el lujo de que pase de moda para poder tener competiciones de Esports que puedan reportar algún éxito.