En una terrible jornada en la que el terrorismo global ha vuelto a demostrar los horrores del extremismo, un tirador con nefastas ideas fundamentalistas, atacó y dio muerte a 50 personas en la Mezquita musulmana de la ciudad de Christchurch, Nueva Zelanda.

La investigación subsiguiente a la identidad, historial y personalidad del responsable lo condujo al descubrimiento de que se trataba de un simpatizante de posturas políticas denominadas de “ultraderecha”, pero también de tendencias sociales de entretenimiento que muchos señalan como influencias para estas acciones.

El mundo se unió ante los horribles sucesos de la Mezquita de Christchurch

Fortnite. Verguenza en Argentina

El noticiero argentino Telenueve dispararía una nueva flecha en la ya añeja controversia sobre “videojuegos causan violencia” al vincular la afición del tirador con jugar a Fortnite con sus acciones nefastas.

Cualquier argumentación de valor que pudieran haber hecho en torno a este tema fue eliminada por completo al abarcar el asunto de manera burda y sensacionalista, rayando inclusive en la parodia misma.

Miles de personas en redes sociales evisceraron el video del “reportaje” de Telenueve, en donde mostraban a los anclas del programa fingiendo jugar a Fortnite mientras se veía la partida en pantalla dividida.

Obviemante su target demográfico no es el que podría saber algo tan basico como el hecho de que Fortnite no tiene pantalla dividida, sino el de aquellos espectadores que harán resonancia de lo presentado sin tener una idea de que es un videojuego.

Telenueve emitiría disculpas sobre sus actos, afirmando que se trataba de una representación con el fin de demostrar que los videojuegos generan obsesión con la muerte.

Falsas disculpas aparte, el hecho de que Telenueve reporte que Fortnite fue el elemento influenciante en las acciones violentas de un terrorista enfermo es un enorme insulto.

No solo a los millones de jugadores sino también a las victimas de la masacre de Christchurch, al tratar de minimizar las acciones de un asesino a “jugaba un juego de disparos, eso lo hizo un matón”.

PewDiePie vs T-Series. La excusa de los memes

El “duelo” entre PewDiePie y T-Series por tener el canal con mayor número de suscriptores ha sido señalado como parte de las influencias del tirador de Christchurch

Uno de los memes recurrentes del año pasado (y que se rehusa a desaparecer) es la de la batalla entre suscriptores entre los canales de PewDiePie y de T-Series, en la que ambs grupos “luchan” por ser el canal con mayor número de suscriptores.

T-Series, una marca de distribución de múltiples medios de entretenimiento establecida en Nueva Delhi, India, ha logrado una gran cantidad de suscriptores globalmente, con un núcleo local de millones de personas del mundo indio.

Fortnite revela los primeros teasers de su novena temporada

PewDiePie, de nombre civil Felix Kjellberg, representa al lado aparentemente más “sincero” de YouTube, al tratarse de un creador de contenido que sigue la tradición de realizar videos con su rostro y no de una manera corporativa, como acusan a T-Series.

Ahora ¿Qué tiene que ver esto? Pues que en el manifiesto del tirador colocó el nefasto sufijo “suscribanse a PewDiePie” frase que ha servido para alimentar la tendencia de esta competición entre canales de YouTube.

En redes sociales se señala en dirección al antagonismo del tirador hacia la cultura oriental que representa T-Series y el aprecio por la occidental que en su mente puede “representar” PewDiePie.

Al saberse de este manifiesto, el YouTuber sueco declaró en redes su dolor por la tragedia, desmarcandose de personas que habrían señalado que sus propias posturas controversiales compaginaban con aquellas del tirador.

No desviar el problema

Como ya se ha mencionado, resulta en un verdadero insulto a la memoria de las victimas de Christchurch de esta acción terrorista el tratar de vincularla a elementos como videojuegos o memes de internet.

Los actos terroristas no ocurren porque un videojuego tenga rifles de asalto o un elento competitivo. Los homicidios en masa no ocurren porque un canal de videos musicales de India tenga millones de suscriptores. Estas acciones ocurren por la visión personal de asesinos para justificar su odio.

Ojalá el mundo sea capaz de entender esto en lugar de buscar chivos expiatorios para racionalizar el terrorismo y la maldad.