La vida de Felix Arvid Ulf Kjellberg, mejor conocido como PewDiePie, cambió completamente a partir del 2010 cuando abrió su canal de YouTube. Tardó solo un par de años en conseguir más de un millón de subscriptores y ahora todo lo que sale de su boca está en el punto de mira, tanto cuando habla de juegos como cuando habla de otros temas.

“No más neonazis”

Es algo que queda claro cuando hay peticiones para eliminar su canal de YouTube y estas ya cuentan con 80.000 firmas en Change.org. La creadora de la petición, María Ruiz, argumenta que trás tantos tiroteos en escuelas hay que empezar a cuidar el contenido que vemos en internet, “sobre todo el de neonazis y blancos supremacistas como PewDiePie”. Ruiz lista la cantidad de veces que el YouTuber se ha visto envuelto en una polémica con estos delicados temas y de cómo esto debería ser suficiente para eliminar su contenido.

Aunque probablemente PewDiePie no sea el mejor ejemplo en muchos aspectos, recordemos que YouTube y sus creadores no tienen por qué ser ejemplo para nadie. Esto es material para otra discusión, pero a día de hoy no hay ninguna ley norteamericana o internacional que obligue a los creadores de contenido a ser de alguna forma. YouTube tiene sus propias reglas como la prohibición de la pornografía, la violencia extrema y otros temas delicados pero también sabemos que la plataforma a veces no funciona tan bien en estos aspectos.

PewDiePie se ha caracterizado por hacer uso de la ironía y los sarcasmos en sus videos para burlarse de muchos temas que ofenden a algunas personas. Se podría argumentar que sus chistes son de mal gusto e incluso poco graciosos pero exigir el cierre de un canal por este tipo de argumentos es cuartear la libertad de expresión de la que se precia el internet, Google y YouTube. Hablando de ironía, el creador ya reconoció la existencia de la petición y dedicó una parte de uno de sus videos a burlarse de Ruiz.

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Casi 100 millones

Por otro lado, y seguramente más importante, PewDiePie, es el canal con más subscriptores a nivel mundial con un poco más de 93 millones de usuarios enganchados (actualmente supera a T-series por 300.000 subscriptores). La plataforma de Google no puede darse el lujo de perder a su canal más importante, o bueno, quizá sí, pero no daría una muy buena imagen. Además, es difícil calificar al YouTuber de neonazi o incluso de blanco supremacista por muy ofendido que se esté por una mala broma.

Ruiz incluso menciona que el último tiroteo en Nueva Zelanda es responsabilidad de PewDiePie ya que el nombre del creador es mencionado por el criminal. Sin embargo, también se mencionaron otras marcas, e incluso juegos, algo que según algunos especialistas era una táctica del criminal para que las noticias de su crimen llegaran a todos lados gracias a los buscadores de palabras clave en internet.

Por esto y por el hecho de que la petición de Ruiz tenga un número muy bajo de firmas comparado con la cantidad de subscriptores de PewDiePie, es que su petición probablemente quede en nada más que otro episodio surrealista en internet.