Hace unas horas Ubisoft anunció el nuevo título de la saga Ghost Recon, llamado Breakpoint, que será el octavo juego de esta historia.

El argumento de estos juegos está elaborado bajo la pluma del equipo de Tom Clancy, reconocido autor de historias de espionaje militar y geopolítica ficticia con ribetes reales dentro de ellos.

A pesar de este hecho, Ubisoft se ha empeñado en negar de manera tajante que sus videojuegos incluyen contenido político, llegando a extremos bastante risibles para exponer su punto.

Cuando la imagen, el argumento, las acciones y el contenido general del juego está envuelto en temas políticos, sean ficticios o no, es imposible ocultarlo o pretender que está allí.

Una imagen dice más que mil palabras

The Division 2 presentaba la imagen de La Casa Blanca en llamas como su principal campaña publicitaria.

Ver la portada de juegos de Ubisoft como Far Cry 5 y The Division 2 carga un gran impacto nada más al verlas, lo que ha servido como un gran elemento de venta.

La Casa Blanca y el Monumento a Washington siendo destruidos fueron elementos específicos de la campaña publicitaria de The Division 2.

Con el argumento de “recuperar el país” tras un complejo ataque del terrorismo internacional, un insurgente grupo nacionalista toma control de la devastada Casa Blanca como base central de sus operaciones de salvamento.

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Far Cry 5, por su parte, incluyó en su portada una versión estadounidense de la pintura La Última Cena, sirviendo como elemento introductorio al argumento de este juego.

Un carismático líder insurgente regional busca separar un condado de Montana del control de los Estados Unidos utilizando una milicia separatista fuertemente armada.

Ubisoft dice que no

La opinión de Ubisoft al respecto ha sido negar constantemente que sus videojuegos buscan presentar opiniones o posiciones políticas.

Señalando que todos sus juegos están desarrollados en universos completamente ficticios, mantienen una postura de que los argumentos que desarrollan no tienen nada de políticos.

Esto es peculiar de señalar cuando han tenido muchos años trabajando con las licencias de Tom Clancy, quien nunca rehuyó de añadir elementos nacionalistas en sus historias.

Juegos como Ghost Recon o The Division 2 muestran de manera inequívoca estos elementos patrioticos de Estados Unidos, por lo que la actitud de Ubisoft es buscar tapar el sol con un dedo.