El Swatting se ha convertido en una de las prácticas más nocivas dentro de los jugadores en años recientes, causando innumerables problemas para muchas personas en Estados Unidos.

Esto no solo afecta a los involucrados en las partidas o las transmisiones de Twitch, sino también a los oficiales de policía y al orden público en general.

En vista de esta constante práctica, el Departamento de Policía de Seattle ha desarrollado una nueva iniciativa para combatir el Swatting en esta ciudad norteamericana.

A través de un registro confidencial llamado SMART 911, los habitantes de la ciudad podrán considerar la dirección de su hogar como sitio potencial de este tipo de ataques, todo esto con el fin de evitar que las fuerzas policiales irrumpan de manera forzosa.

Casos repetidos

Un caso normal de Swatting ocurre cuando se da una llamada al 911 anunciando que se tiene una situación de rehenes en una dirección determinada. La persona que llama suele identificarse como el secuestrador para mayor efecto.

Por tratarse de un individuo armado con rehenes, las normas de la policía incluyen que se envíe un equipo táctico de rescate para someter al sospechoso rápidamente, es decir, un equipo SWAT.

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Es particularmente peligroso cuando ocurren estas situaciones, puesto quienes sufren estos ataques pueden reaccionar de la peor manera ante la presencia de los oficiales de policía blandiendo armas largas y entrando a la fuerza.

Tyler Barriss fue sentenciado a 20 años de prisión por homicidio involuntario.

Gracias al Swatting varias personas han perdido la vida por culpa de estos actos, como el reciente fallecimiento de Andrew Finch, una persona que no estaba involucrada en una disputa entre gamers.

Este caso ocurrió gracias a la intervención de Tyler Barriss, conocido por generar ataques de Swatting a cambio de dinero, quien hizo los arreglos para que las fuerzas de la ley atacaran el hogar de Finch.

Pero lo que Barriss desconocía era que su potencial víctima había dado una dirección diferente a la suya ante el reto de su atacante de dejar su dirección para ir pelear. El fallecimiento de Finch llevó a Barriss a prisión por homicidio involuntario.

Para evitar estos casos, el Departamento de Policía de Seattle espera que su sistema de registro SMART 911 sea la pieza clave en la lucha por detener esta nefasta práctica.