La Corte Suprema de los Estados Unidos puede haber abierto una caja de Pandora que no todos quieren ver abierta, el ente norteamericano ha aceptado una demanda contra Apple en donde se le acusa de aprovechar su monopolio en el mercado móvil para hacer que sus usuarios paguen más de lo debido.

Este tipo de demandas se dan todo el tiempo, se han vuelto algo normal y por ello no todas llegan a las portadas de los diarios, no obstante, esta vez la demanda ha pasado el filtro inicial impuesto por la Corte Suprema y llevará a Apple una defensa en la corte. Sabemos que esto tardará meses, quizá años, pero también sabemos que la ley se está involucrando por primera vez en un tema delicado y casi taboo en el mercado de los videojuegos.

Manzana podrida

Las acusación contra Apple alega que esta empresa está cobrando demás a sus consumidores gracias a las condiciones de uso impuestas a las desarrolladoras. Un estudio debe pagar a Apple un 30% de lo generado si lo ha vendido a través de su tienda, esto también incluye los micropagos. Las desarrolladoras asumen este cargo pero al final, suben el precio de sus juegos para poder obtener más ganancias haciendo que sean los consumidores finales los que pagan por esta comisión.

No es la primera vez que se habla de esto, pero sí, como dijimos, la primera vez que la ley se involucra, hemos estado pagando en el precio final de los juegos esta comisión del 30% que tiendas como la de Apple, la de Google o la misma Steam cobran a las desarrolladoras.

Hasta ahora esto nos parecía correcto o “normal” pero ahora es la Corte Suprema de los Estados Unidos quien dice que, como mínimo, hay algo extraño y que quizá haya que cambiar algo al respecto. Hay que decir que Apple se ha defendido diciendo que ellos no son un monopolio ni mucho menos, señalaron incluso que hay otras maneras de descargar estas aplicaciones en otras plataformas de juego y que también hay muchas gratuitas creadas por estudios que no pagan comisión.

Por un lado tienen razón, Apple no representan un monopolio, pero la Corte Suprema señala al hecho de que el 30% de comisión es un monto completamente arbitrario y que las condiciones de uso de la tienda no mencionan esto en ninguna parte. Finalmente lo que terminó por condenar a Apple con una demanda que seguirá su curso es que alegó que los compradores no son sus clientes realmente, sino las desarrolladoras.

Según la Corte Suprema, Apple está escudándose en matices grises y poco claros en la ley para cobrar con sobreprecio las aplicaciones de la App Store. El debate comienza cuando nos preguntamos cuánto vale realmente un videojuego y, más importante aún, cuánto vale el hecho de que esté en la tienda del dispositivo que compramos.

Honorarios fantasma

Como bien sabemos, un juego AAA cuesta inicialmente US$ 60 este ha sido el precio estándar desde hace décadas. Lo que pocos saben es que, desde la llegada del internet a las consolas, seguimos pagando estos 60 dólares a pesar de que se eliminan los gastos de de distribución física, envíos, producción de papel, discos, carátulas, etc. Esto se debe a que las publicadoras reemplazan estos gastos por otros, unos que no quedan del todo claro a los clientes.

Estos gastos se resumen en una comisión cobrada a los desarrolladores por publicar en las respectivas tiendas digitales. Las ventajas son claras, publicas tu juego en una tienda conocida como Steam, eShop, Microsoft Store, Google Play Store o PlayStation Store y tus potenciales jugadores pueden encontrar tu juego fácilmente, ven imágenes, videos, clasificaciones, todo está allí, y el mero hecho de estar en la tienda le da un sello de calidad tácita a tu producto.

Ahora bien, los dueños de la tienda cobrarán por este servicio 30% de lo generado. Si esto no agrada al estudio puede probar suerte publicando el juego en su propia tienda, en su propia web o solo vendiendo de manera física. No hace falta agregar que si no estás en alguna tienda oficial, nadie va a ver tu juego y no se va a vender, hay excepciones, claro, pero no todos los estudios son tan grandes y conocidos como para darse el lujo de lanzar su propio launcher. Estos casos se cuentan con una mano: Ubisoft, Bethesda, Epic Games, Electronic Arts y poco más.

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Debate tabú

Aquí es cuando surge el problema, ya que la gran mayoría de estudios necesita el dinero para seguir operando y creando más juegos. Cada estudio tendrá sus metas y planes pero, básicamente si las tiendas toman un 30% de lo generado, ellos necesitarán poner el juego a un precio más alto para generar más dinero, es un cargo que al final pagamos los consumidores y más cuando nos inundan con micropagos y mecánicas difíciles de ignorar como esconder contenido detrás de cajas de botín.

Como siempre, este tipo de problemas forman dos bandos y ambos con buenos puntos a favor. Los que consideran que una tienda tiene el derecho de poner el precio de sus comisiones en el porcentaje que deseen, al fin y al cabo, ellos crean la plataforma, los sistemas de pago, promociones regionales, mantenimiento de foros y creación de clasifaciones. Los empleados de las tiendas digitales también necesitan el dinero para la distribución digital.

También hay que mencionar que comprar tu título en una tienda oficial te da la seguridad de un reembolso, el cuidado de tus datos de pago y te ofrece experiencias sociales a través de logros, foros y comunidades que muchos aprovechan al máximo.

Por otro lado, los que piensan lo contrario señalan al hecho de que algunas tiendas prácticamente han dominado a las demás y pueden darse el lujo de poner el porcentaje que deseen ya que los estudios y los consumidores no tienen otra opción más que pagar con sobreprecio. Este último grupo tiene como líder emocional a Tim Sweeney que no solo está en desacuerdo con 30% sino que lanzó su propia tienda apoyado en el éxito de Fortnite.

La Epic Games Store solo cobra 12% a las desarrolladoras, sin embargo, en muy poco tiempo ha recibido críticas porque, aunque llegó como una especie de Robin Hood, ha incurrido en prácticas moralmente dudosas para atraer clientes. Nos referimos a la compra de exclusivos a última hora para que necesariamente pasemos por caja en su tienda y no en Steam. Sweeney se ha vuelto un antihéroe que ha querido acabar con un monopolio formando otro “más grande y mejor”.

Conclusiones

Como ven, no hay buenos ni malos en este asunto. Por suerte (o no, según tu punto de vista) parece que gente más capacitada tomará el caso en la Corte Suprema de Estados Unidos y tomará la decisión por todos nosotros. La demanda contra Apple parece ser solo el comienzo de debate que llegará a la mesa de trabajo de personas importantes que se posicionarán a favor o en contra, además, el último comunicado de la Corte Suprema da vía libre a cualquier usuario con un iPhone a demandar a Apple por la comisión que han pagado sin saber.

No sería extraño que esta demanda se extendiera a otras tiendas que operan en suelo estadounidense de manera digital, otro hueco legal en donde se han apoyado muchas tiendas digitales para operar en países donde no podrían estar de forma física, la misma Epic Games Store está disponible en China a pesar de que muchos de los juegos en venta aún no están licenciados por el nuevo comité del gobierno chino.

No creemos que este asunto termine en la desaparición de las tiendas digitales ni nada por el estilo, pero puede que dé inicio a una nueva manera de distribuir los juegos con una factura que refleje el pago por usar la tienda para adquirir el juego deseado, la disminución del 30% a un porcentaje más bajo o directamente el lanzamiento de suscripciones al estilo de Netflix o EA Access que cubran con un pago mensual el uso de la tienda y sus servicios online.