Bien sabemos lo acentuada que es la diferencia entre PC y consolas, sobre todo al tratarse del género shooter, algo que se vio reflejado durante la reciente actualización de The Division 2, donde Ubisoft incorporó la esperada Operation Dark Hours, un nuevo desafío de hasta ocho jugadores.

En este sentido, pudimos darnos cuenta de su dificultad al enterarnos de que el primer equipo conformado por jugadores de teclado y ratón, tardaron  hasta cinco horas en completarla, tiempo que se redujo rotundamente durante los próximos días y con un poco de práctica.

Sin embargo, quienes se llevaron la peor parte fueron precisamente los jugadores de Xbox One y PlayStation 4, ya que pasaron varias horas sin poder superarla, dejando en claro que no sería un evento fácil y bastando para que Ubisoft decidiera reducir su dificultad en estos dispositivos.

Claramente, tampoco significa que sea una hazaña imposible, ya que el primer equipo de PlayStation 4 duró hasta 36 horas en completarla, un tiempo superado por los jugadores de Xbox One, quienes duraron 17 horas en superar el evento más difícil en la historia de The Division.

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Por esta razón, quedó más que confirmado que Ubisoft se pasó un poco con la dificultad de esta actualización y el mismo estudio acordó reducirla durante el próximo parche, mencionando que no era lo planeado cuando lo calificó como “el contenido más desafiante en The Division 2”.

El mayor desafío de The Division 2

Muchos jugadores se acercaron al subforo de The Division 2, informando sobre la exagerada dificultad de su nuevo contenido, pero el comunity manager del título afirmó que el evento está diseñado precisamente para “ser desafío más difícil en la historia de la franquicia“, dando entender que posiblemente no se realizarían cambios por parte del estudio.

Sin embargo, luego tuvo que tragarse sus palabras, ya que Ubisoft aceptó que se les fue un poco las manos y aceptaron modificar Operation Dark Hours próximamente, ya que no puede ser un evento que prácticamente nadie puede finalizar, planteándose como lo más desafiante — por no decir imposible — de todo The Division.