Uno de los puntos más importantes que develó Sony sobre su sistema para la próxima generación fue el de convertir los tiempos de carga en cosa del pasado.

PlayStation 4 dejó una vara muy alta en el tema de las pantallas de carga de sus videojuegos, al reducir todo a un estándar de menos de 5 segundos.

Pero para Sony esto era demasiado, por lo que se han enfocado en reducir el tiempo como mínimo a milésimas de segundo para el proyecto PS5.

Sony presentó una nueva patente para un sistema que es descrito como un “método para carga dinámica de software de videojuegos para un juego fluido”.

Las especificaciones de este sistema detallan que se encargará de determinar la localización de un jugador dentro del juego y cargar el próximo escenario del mismo sin perder un momento de gameplay.

Este concepto marcaría el final de las pantallas de carga para siempre, en el caso de que este sistema tenga éxito.

Metas de la nueva generación

Llama la atención el enfoque que tomaron compañías como Sony y Microsoft de cara a sus nuevas consolas para la próxima generación.

Desde que Sony mostró hace unos meses las capacidades de la PlayStation 5 que reducirían el tiempo de las pantallas de carga a tan solo unos milisegundos, se abrió una competencia de facto entre PS5 y Project Scarlett.

Los desarrolladores de Xbox adelantaron una reducción de sus tiempos de carga cuando hablaron de las características de Project Scarlett en la E3 2019.

Al saltarse su participación en este evento, Sony dejó muchas preguntas en torno a lo que traerá esta gran consola en el futuro cercano, manteniendo informada a su fanaticada a cuentagotas.

Pero al develar esta nueva patente se empieza a clarificar la oferta de la nueva PS5, al llevar a toda la comunidad a imaginar un juego fluido que no tendrá pausas para cargar en ningún momento.