Para nadie es un secreto que Blizzard Entertainment es una de las compañías más importantes de la industria y durante las últimas décadas, sus desarrolladores se dedicaron completamente a la creación de grandes historias de los videojuegos e impresionando a su gran comunidad de fanáticos fieles a sus universos.

Sin embargo, su camino a la grandeza no fue todo de color de rosa, ya que uno de los fundadores de Blizzard, el actualmente retirado Mike Morhaime, reveló que el estudió tuvo que superar arduas horas y periodos prologados de trabajo —normalmente conocido como crunch--, ya que en sus inicios era una práctica esencial si deseaban obtener algún éxito como compañía.

Pero eso no quiere decir que se trate de un modelo de trabajo que se deba utilizar, ya que como mencionó Morhaime durante su entrevista con Eurogamer, vivir o morir por tu siguiente proyecto es algo que requiere un esfuerzo sobrehumano, por lo que es una práctica bastante criticada en la industria de los videojuegos.

Además, pese a que pueda traer resultados exitosos gracias a las largas horas de trabajo, Morhaime comentó que “hay mejores formas de hacer las cosas” y aunque eso fue lo que puso a Blizzard Entertainment en el mapa de todos, la verdad es que “no se trata de un modelo de trabajo sostenible”.

Actualmente, son muchas las compañías que luchan por equilibrar las vidas de sus trabajadores y aunque algunos cuenten con una mayor cantidad de horas de trabajo, la verdad es que ninguna se excede de cierto límite y siempre se realiza de forma controlada, ya que siempre existen mejores formas de lograr resultados.

Las empresas de hoy en día son capaces de contratar personal adicional, porque hay mucho más dinero en este espacio durante los últimos días.

Sin embargo, el crunch no solo está vinculado a las extensas horas de trabajo, sino también a la injusticia o abuso hacia los empleados e incluso al despido masivo sin ofrecer beneficios. Por lo que en este punto, se nos vienen a la mente casos como Telltale, Riot, Epic e incluso Rockstar Games.

Contrario a esto, Blizzard Entertainment asegura ser una compañía que aspira a “convertirse en un equipo sin problemas” y aunque todavía no lograr este objetivo, sin duda están en mejores condiciones que muchas otras empresas de videojuegos.