Megan Rapinoe se mantiene en el centro de atención de la cultura pop al ser la protagonista de una petición de llevarla a la portada de FIFA 20.

La centrocampista de 34 años logró recientemente levantar su segunda Copa Mundial de la FIFA de su carrera, siendo una de las jugadoras más valiosas del evento, además de ser la más mediática.

Rapinoe, apodada Pinoe, está en todo. Twitter, Facebook, Instagram y YouTube muestran grandes compilaciones de sus jugadas y detalles personales de su vida, su carrera y, principalmente, de sus posiciones sociopolíticas.

En el reciente Mundial de Fútbol Femenino 2019, Rapinoe saltó a la palestra pública al tomar la “controversial” postura de no cantar el himno nacional de Estados Unidos, como protesta hacia el presidente Donald Trump.

Sumado a sus fuertes declaraciones sobre la administración Trump emitidas en su Twitter, Rapinoe, quien es abiertamente gay, trajo consigo una representación importante que atrajo muchos aficionados más al fútbol femenino.

Todo esto llevó a sus aficionados a abrir una petición en Change.org para solicitarle a Electronic Arts que elija a Rapinoe como su jugadora portada para FIFA 20.

Una posibilidad de cambiar el sistema

En términos técnicos, Rapinoe cumple con los requisitos para ser elegible para la portada. Con dos mundiales (2015 y 2019) y un subcampeonato (2011) en sus vitrinas, es una futbolista con una carrera llena de gloria.

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Estados Unidos es la potencia más importante del fútbol femenino desde su profesionalización a principios de los años 90, ganando cuatro mundiales, por lo que sería un impulso enorme para la disciplina recibir este reconocimiento.

Sin embargo, existen ciertas circunstancias que evitarían que se diera esta opción, y están relacionadas con la misma actitud de Megan Rapinoe.

La popularidad de la futbolista es incuestionable, al igual de su nivel deportivo, pero también representa al tipo de persona que no es del agrado de una organización como FIFA.

Rapinoe ha cuestionado repetidamente la disparidad salarial del fútbol masculino sobre el femenino, denunciando la falta de cuidados que reciben las jugadoras en eventos como el mundial de fútbol en comparación con sus contrapartes varones.

FIFA, al igual que Electronic Arts, son capaces de hacerse de la vista gorda en torno a una controversia siempre que no afecten directamente a sus intereses.

En 2019 solo actuaron en torno a la controversia sobre Cristiano Ronaldo y su demanda por violación cuando la protesta de parte de la audiencia llegó a los oídos de EA, levantando la medida posteriormente cuando el caso se enfrió, a pesar de que sigue en las cortes estadounidenses.

El criticar esos procederes puede ser lo que margine a Megan Rapinoe de llegar al mérito de ser la portada de FIFA 20. Aunque, sinceramente, sería un gran impacto si esta campeona mundial llegara a la portada, porque FIFA no ha presentado a un campeón mundial desde 2011.