Estamos acostumbrados a que el trabajo creativo quede en manos de los desarrolladores de videojuegos y, yendo más allá, en manos del escritor, del director, del artista en líneas generales. Incluso los juegos, con su gran aliciente, la interacción, cayeron en esta pequeña “trampa” desde hace un tiempo y podemos ver que la mayoría de los juegos más populares y más vendidos son obras ya hechas y derechas por alguien más.

Sin embargo, hay excepciones que confirman la regla, excepciones que postulan a los videojuegos como un arte distinto, como algo más que involucra al que los compra y los disfruta, ya que lo saca del papel del espectador para que sea parte de la obra, a veces complementaria, pero normalmente fundamental para que el juego sea lo que es.

Antecedentes

Si volteamos la vista a los últimos 20 años de la industria, queda claro que Minecraft como el principal exponente de este tipo de juegos, quizá los editores de niveles de Counter-Strike, DOOM y tantos otros juegos hayan involucrado al jugador primero, quizá Little Big Planet vino primero y quizá Super Mario Maker esté en boca de todos actualmente, pero fue Minecraft quien propuso la creación del jugador como el núcleo de la experiencia y triunfó brutalmente con esto.

Minecraft es el segundo juego más vendido de la historia, solo por detrás de Tetris, pero hay que recordar que Minecraft solo tiene ocho años con nosotros mientras que Tetris tiene 35. Realmente desconocemos el ritmo de ventas de cada franquicia actualmente, pero no parece una locura decir que Minecraft superará a la creación de Pázhitnov pronto, aunque también es cierto que el ruso tenía menos recursos a su disposición, aunque eso es otro tema.

El creador de Minecraft es Markus ‘Notch’ Persson, ahora visto como poco más que un paria por sus declaraciones transfóbicas, tuvo la idea de crear un juego que retara al jugador y que fuera su propia astucia lo que lo sacara del conflicto del juego, sin guiones lineales. En 2008, Notch abandonó su empleo en King para dedicar todo su tiempo a la creación de su juego, la cosa salió bien porque, aunque el juego se estrenó oficialmente en 2012, el alfa y la beta vendieron dos millones de copias en 2011.

El juego ya había vendido más que la mayoría un año antes de lanzarse, además, el marketing era nulo, la mayor baza que tenía el juego era el boca a boca de los jugadores, y eso fue suficiente para hacerlo un fenómeno mundial que luego se apoyo en los creadores de contenido y en, como todo obra que se respete actualmente, los memes.

El camino a la creatividad

Y es que Minecraft tiene una premisa simple pero inédita en los videjuegos. “Sobrevive y búscate el pan” ya era común pero el hecho de que cada jugador tenga que idear algo distinto para sobrevivir a los monstruos nocturnos, es lo que lo hizo que Minecraft fuera grande como obra. De esta manera, aparecía el primer survival de mundo abierto que realmente te daba libertad para hacer lo que quisieras

Como solo había unos pocos comandos en el juego, caminar, saltar, revisar tu inventario y el botón de acción, los jugadores no tardaron en descubrir que con los materiales podían construir estructuras para protegerse de las amenazas. Luego vino, lo innecesario, el arte, porque una casucha te protege igual que un castillo medieval pero el castillo es mejor, claramente.

Así nació lo que quizá sea el juego que más ha fomentado la creatividad directamente en la historia de esta industria tan joven. Minecraft ya supera los 100 millones de copias vendidas y contando, por lo que esa afirmación no es una exageración. Es por ello que Minecraft es el mejor exponente en este medio cuando buscamos algo que aliente la creatividad y fomente la resolución de problemas con pensamiento “fuera de la caja”.

Cuando hablamos de que puedas crear lo que quieras sí estamos exagerando, pero sí podemos crear muchas imágenes, símbolos, edificaciones, todas llenas de un significado para uno o muchos individuos. Tenemos homenajes a otros juegos, creaciones propias y memes por qué no. Minecraft provee las herramientas para que construyamos esa idea que está en nuestra cabeza y que no logramos representar como queremos sobre un papel.

Impacto en la industria

Y eso es solo el comienzo, Minecraft nos da un mundo creado por cubos, nos da gráficos de otra época deliberadamente y te limita a lo que mejor puedas representar con cubos. Estas limitaciones son las que despiertan más nuestro poder creativo para hacer más con menos y que las limitaciones se vuelvan una ventaja como lo fue la densa neblina en Silent Hill 2.

Sin embargo, si las limitaciones te parecen realmente una pared que bloquea el camino, hay que recordar que Minecraft abrió las puertas que los modders habían intentado abrir desde hace tiempo. Dreams ya está muy cerca y ahora los juegos que requieren de tu creatividad para jugar están más presentes, la creación de niveles y mundos está en casi todos los juegos actualmente o, si no, al menos un “modo foto” que nos alienta a usar las limitaciones de la cámara como un plano a explotar artísticamente.

Incluso juegos AAA como Assassin’s Creed o DOOM nos permiten crear nuestras propias misiones y áreas, esto no es nuevo, pero cada vez es más frecuente que la misma comunidad se involucre y le dé forma al juego. Claro está que disfrutar de la obra de los demás no es algo negativo, pero el título de Notch dejó saber a toda la industria que este diseño era viable, que el diseño podía dejarse en manos del jugador y que todo estaría bien.

Curioso estudio

A raíz de esta situación también se han generado discusiones que sobrepasan las meras opiniones, importantes de igual forma eso sí, que solo se basan en nuestra experiencia y fundamento. El más reciente al respecto se publico en la Creative Research Journal, los investigadores, Jorge Blanco Herrera y Douglas A. Gentile, realizaron un experimento con infantes para determinar si la creatividad aumentaba tras jugar un par de horas a Minecraft.

El estudio consitió en dividir a los alumnos en una escuela en cuatro grupo. Dos de estos grupos jugarían Minecraft, a algunos se les daría la orden de ser creativos con el juego y a los otros no se les diría nada, simplemente se les dejaría jugar. El tercer grupo jugaría un título de NASCAR, un simulador de carreras de EA, y el último grupo debería ver TV, los documentales de Steve Irwin.

Luego de esto, todos los grupos se reunían en un salón para probar su nivel de creatividad después de realizar estas actividades. Para probar esto se hizo el ADT (Alien Drawing Task), que consiste en dibujar un alien de otro planeta, mientras más humanoide es la criatura, menos creatividad hubo en el proceso de creación.

Aquellos que jugaron Minecraft tuvieron resultados más creativos que el resto de los alumnos, sin embargo, el resultado más interesante es que los que jugaron sin recibir ningún de instrucción fueron los más creativos con diferencia. Por su parte, aquellos que recibieron la orden de ser creativos se diferenciaron por muy poco de los que dibujaron aliens humanoides.

Herramientas para los interesados

Para el líder de la invesigación, Douglas A. Gentile, esto se pudo deber a que la misma orden de ser creativo puede haber bloqueado las mentes de los alumnos. Aunque para él, estas no fueron pruebas concluyentes, sí afirmó que hay algo relacionado con la idea de elegir jugar Minecraft y elegir ser creativo en lugar de recibir instrucciones de esto. De esta manera, Minecraft no sería una fórmula mágica para ser más creativo, aunque pocos esperaban que fuera así.

Lo que sí es Minecraft es un centro de operaciones lleno de herramientas para quien quiera hacer algo distinto, el mismo Gentile también admitió que ve una relación entre el jugar de manera constante y el mantener un nivel de creaciones diferentes a lo largo del tiempo. Por lo que queda claro que, aunque Minecraft no puede producir creatividad por si mismo, puede funcionar como catalizador para muchos.

De igual manera, y aunque agradecemos que ahora podamos citar un trabajo científico para respaldar nuestro argumento, creemos que experimentar Minecraft y todo el fenómeno social a su alrededor es suficiente para entender de qué este diseño de videojuegos y entender que Markus Persson lo cambió todo cuando decidió ir un poco más allá y entregarun nivel de poder más relevante al jugador al dejar que la creatividad de cada uno decidiera el siguiente paso.