La evolución de la industria del entretenimiento y de las modas que siguen las generaciones más jóvenes están en constante movimiento.

Mientras que en su momento muchos niños aspiraban a ser deportistas, astronautas y soldados, la mayoría de las generaciones jóvenes aspira a algo mucho más conectado con la popularidad de estos tiempos.

YouTuber, streamer de juegos y jugador profesional de videojuegos son de las opciones más señaladas por los niños y jóvenes en edad escolar en la mayoría de las encuestas elaboradas en países como Japón, Estados Unidos y España.

No hay que pensarlo mucho para entender el porqué. Imagina ser un niño y ver una transmisión de Ninja jugando Fortnite, pasando un rato genial haciendo lo que más disfruta y siendo bueno en ello.

Imagina ser una niña y ver un stream de Tigry86 o PaladinAmber, haciendo chistes y comentarios mientras disfrutan de partidas de World of Warcraft o Counter Strike: Global Offensive, sin importar qué piensen otros de ser una chica que juega.

Atletas del futuro

Los Esports añaden otra capa a este caldo de cultivo. Ser bueno en un videojuego y ser capaz de comprobarlo en una escenario competitivo ha sido parte de los videojuegos desde hace mucho tiempo, pero la explosión de los Esports ha llevado esto a un nuevo nivel.

Con múltiples videojuegos diseñados para la competición masiva, así como la transmisión constante en plataformas como Twitch y YouTube, ser jugador de Esports es tan llamativo para muchos niños como ser un deportista tradicional.

La manera en la que estas ocupaciones se presentan son muy impactantes para niños y niñas, al ser vistas como ser celebridades pero a la vez como gente cercana que está dispuesta a convivir con sus aficionados.

El ser un YouTuber o un streamer es como ser un amigo, que a través de la magia de los videojuegos puede dedicarse a hacer lo que más disfruta. ¿Quién no quisiera vivir este sueño?