La cadena de estrenos de la historia doble de House of X y Powers of X rompió su cadena escalonada al presentar este miércoles el tercer número de Powers of X, saltándose House of X #3, que llegará la semana entrante.

Powers of X #3 mantiene al equipo de artistas R.B Silva y Marte Gracia dándole vida al argumento de Jonathan Hickman, que parece enfocarse más en una dirección concreta.

Antes de comenzar es pertinente mencionar un error de la review de Powers of X #2, donde se explicaba que el mutante que lucía como Wolverine era un heredero de su material genético como sus compañeros en el Asteroide K. En este número se pone fin a la confusión afirmando que se trata del verdadero Wolverine original, solo que más envejecido.

Previamente en X-Men

En Powers of X #2 visitamos las cuatro líneas temporales del pasado, presente, futuro de los mutantes en la tierra y en todo el universo.

Comenzando con el épico apretón de manos entre Charles Xavier y Erik Magnus Lensherr, gracias a las memorias de las multiples reencarnaciones de Moira MacTaggert, sellando la alianza entre los dos líderes mutantes.

En el presente, Xavier explica que la información robada por Mystique es sobre Orchis, la iniciativa de los humanos para la activación de Mother Mold, una poderosa máquina creadora de Super Sentinels para destruir a la población mutante.

Xavier y Magneto le ofrecen la tarea de lograr esta misión imposible a Cyclops, quien afirma que podrán llevarlo a cabo.

Cien años en el futuro, descubrimos que los mutantes que resisten a la Man-Machine Supremacy son comandados por el poderoso Apocalypse, quien devela que su plan es una misión para recuperar una pieza vital de información para eliminar a Nimrod y evitar el exterminio.

Finalmente, en el siguiente milenio, la sociedad post-humana devela que su intención final no es solo la de ser una sociedad evolucionada sino la de trascender la inteligencia planetaria y ascender a un plano mayor de existencia.

Powers of X #3: Suenan las trompetas del Apocalipsis

Tras varias visitas a distintas líneas temporales, nos enfocamos en una única historia en este número, la de cien años en el futuro, con los últimos sobrevivientes mutantes de Asteroide K.

Apocalypse comanda a sus Cuatro Jinetes, Wolverine (Guerra), Xorn (Muerte), North (Peste) y Krakoa/Cypher (Hambre), así como a los dos sobrevivientes de su misión anterior, Rasputin y Cardinal.

Divididos en dos grupos, lanzan un ataque hacia una capilla donde seres humanos veneran a las máquinas como dioses y afirman que su futuro es el de ser asimilados por ellas y servirles eternamente.

Xorn, North, Rasputin y Cardinal atacan sin compasión a los humanos (Cardinal inclusive declara que rompe su voto de no violencia alterando químicamente su cuerpo), ninguno parece tener tolerancia alguna a la cobardía de estos humanos.

Mientras tanto, Omega y Nimrod se encuentran en el Monolith, analizando las variables de la información tomada por los mutantes en su ataque anterior, Omega acude a responder con toda su fuerza al ataque de los mutantes a la capilla.

Review: House of X #2. Biografía(s) de Moira MacTaggert

Esto es una distracción para el equipo de Wolverine, Krakoa/Cypher y Apocalypse se infiltren para la pieza final de su plan, un banco de información que Apocalypse había afirmado que estaba dispuesto a sacrificar a todos sus soldados por ella.

Nimrod recibe la alarma y acude a enfrentar al equipo de Apocalypse, avisando a Omega de la situación. Mientras que Nimrod hiere de manera casi fatal a Wolverine, Omega celebra su triunfo sobre Rasputin, quien devela que Xorn tiene un agujero negro que no puede controlar y que, de liberarlo, acabaría con todos ellos.

Omega fanfarronea y dice que Rasputin no se atrevería, y la mutante responde activando el agujero negro y destruyendo a todos los combatientes.

En el Monolith, Apocalypse le ordena a Wolverine completar la misión y a Krakoa/Cypher abrir un portal para Asteroide K, mientras monta un ataque final a Nimrod. El Super Sentinel se multiplica en tres entidades y con ello logra someter al poderoso mutante inmortal, pero la labor está cumplida.

Wolverine llega a Asteroide K y devela un sarcófago con Moira dentro de él. Tras transferirle la información que buscaban, Wolverine explica que debe eliminarla, para que vuelva a reencarnar una vez más. Finalmente la apuñala y así termina la novena vida de Moira X.

X-plicaciones

En primera instancia hay varios conceptos que tienen una importancia destacada para este cómic. Apocalypse y sus Cuatro Jinetes son una pieza tradicional de este supervillano mutante, al punto de que siempre está buscando a los más poderosos para sus filas en cada oportunidad.

En esta línea temporal sus elecciones son Wolverine y Xorn como mutantes de sangre pura y alto poder, Krakoa/Cypher, quien es la fusión entre la isla de Krakoa y Cypher, el mutante que puede comunicarse a la perfección con ella y la quimera North.

Datos en el cómic develan que North posee las habilidades de Lorna Dane (Polaris, hija de Magneto) y Emma Frost (White Queen, aliada y enemiga de los X-Men).

Aunque no se pueden ver demasiados elementos de estos personajes en este corto cómic, es llamativa la visión de Apocalypse, uno de los supervillanos más notorios de Marvel, como una suerte de héroe en este contexto.

Veredicto

El giro de que la línea temporal de 100 años en el futuro es nada menos que un flashback a la novena vida de Moira MacTaggert fue tan inesperado como su revelación de hace dos semanas de que era una mutante.

Mientras que la explicación de su novena muerte nunca estuvo muy clara, quedaba la impresión de que la línea temporal de 100 años en el futuro seguía con el mismo hilo de los períodos anteriores.

Ahora básicamente no tenemos claro en que se debe confiar hasta el final de la historia, pero es satisfactorio saber que el futuro de la humanidad y la raza mutante puede no ser tan oscuro como ese futuro lo hacía ver.

¿Cuáles son los planes de Moira X en su décima vida? Lo descubriremos en el próximo review de House of X #3 el próximo viernes.