Call of Duty es una franquicia que encontró la manera de hacerse inmortal dentro de la mente de millones de fans al ofrecer imágenes inolvidables.

Durante el desarrollo de la segunda parte de lo que ha sido su versión más exitosa, Modern Warfare, Infinity Ward se encontró en una fuerte disputa interna debido al contenido de su misión más controversial.

Bajo el nombre de “No Russian”, el jugador se encuentra en la piel del agente de la CIA Joseph Allen, quien está infiltrado en una célula terrorista rusa, donde debe participar en un acto terrible para ganar su confianza.

El grupo terrorista recibe la orden de realizar un tiroteo masivo en un aeropuerto lleno de civiles inocentes y Allen debe participar en ello o romper su cubierta y ser asesinado por los terroristas.

Controversia interna

Esta misión desató una tremenda controversia en 2009, cuestionando la moralidad y la necesidad de colocar esta misión en un videojuego como Call of Duty.

Para muchos este tipo de misiones moralmente grises son parte de lo que ha hecho a Call of Duty una saga legendaria, pero también ha llevado a muchos cuestionamientos y, lamentablemente, ser usadas como referencias en el constante golpe de que “los videojuegos causan violencia”.

Dentro de Inifinity Ward mismo no fue la excepción. En una reciente entrevista para Gameinformer, Joel Emslie, diseñador en jefe de Modern Warfare 2, recordó lo que implicó internamente “No Russian” para el estudio.

“Muchos teníamos la visión de que debía presentarse desde una perspectiva diferente, como un guardia de seguridad reaccionando a esta situación y otros estaban a gusto como iban las cosas. Recuerdo estar diseñando a los civiles para esta misión y saber que todas sus vísceras y partes estarían volando y me dije…no”

Sin embargo, Emslie fue convencido de hacer los diseños para esta misión de la manera en la que fue planeada, porque el estudio llegó al consenso de que no podían simplemente echarse para atrás y no ser decididos con sus ideas.

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Aunque muchos se arrepienten de haber participado en estas misiones, el estudio asume el golpe en nombre de todos y afirma que Infinity Ward mantiene su línea creativa que busca misiones moralmente grises en su Call of Duty.

En el pasado se han hecho mención de los costos emocionales que requiere el diseño de videojuegos de alto contenido violento, que ha creado estrés postraumático para los diseñadores similares a los de veteranos de guerra.

En vista de eso, hay que ser conscientes, como jugadores, que los videojuegos de alta violencia tienen un costo importante para sus creadores y que ningún videojuego vale la salud mental de sus creadores, seamos gamers más conscientes.