Para nadie es un secreto que si hay algo característico del personaje del Guasón es su risa, y, aunque ya sabemos de dónde Joaquin Phoenix sacó su inspiración para darle vida a la suya durante la producción del ‘Joker’, ahora, en el estreno de la cinta durante el Festival de Cine de Venecia, el actor afirma que reír no siempre es tan “delicioso” como se cree.

Phoenix, quien al principio no estaba del 100% convencido de encargarse del papel del Joker en la película de Todd Phillips, demostró que es una estrella comprometida con sus proyectos, ya que, no solo indagó a los pacientes del Síndrome de la Risa Patológica, sino que también perdió un total de 52 libras –lo que significan 23 kilogramos– para darle el look demacrado al villano del universo de DC.

La muy esperada película que se estrenará en las salas de cine el 04 de octubre, ya ha sido mostrada a los asistentes del festival cinematográfico que tiene lugar en Venecia, durante este fin de semana, y, aunque Phoenix no es el primero en interpretar versión del Guasón, este aseguró que no se dejó influenciar por las representaciones del “payaso” de Jack Nicholson o Heath Ledger –el primero nominado a un Premio BAFTA por su interpretación en 1990 y el segundo ganador del Óscar por su papel en ‘The Dark Night’–.

“Para mí, la atracción de hacer esta película era que íbamos a abordarla a nuestra manera. No me referí a ninguna iteración pasada de [el Joker]. Simplemente se sintió como nuestras propias creaciones, lo cual fue realmente importante para mí y la clave para ello”.

Dentro de las metas de Phillips y Phoenix siempre estuvo crear su propia versión del villano que apareció por primera vez en 1940. Asimismo, el actor detrás de este Guasón afirmó que la pérdida de peso también lo influenció a dar con la psicología del personaje: “empiezas a volverte loco”.

Un poco más de la risa

Para los que no lo saben esta versión del Joker se desarrolla en 1981, en la ciudad de Gotham evidentemente, en donde Arthur Fleck vive en la pobreza con su madre interpretada por Frances Conroy, por lo que trata de llegar al fin de mes con su trabajo como payaso por alquiler. Sin embargo, no es solo la economía lo que tiene a Fleck desvariado, este sufre de una condición cerebral por lo que es monitoreado por un trabajador social mientras lucha con el síndrome que le provoca risa hasta en los momentos más inoportunos.

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Pero, quienes conocemos de Gotham, sabemos que no es precisamente la ciudad en la que sueños se hacen realidad, por lo que Fleck es ridiculizado en varias ocasiones por su afección, lo que da paso al origen de uno de los villanos más terribles de todos los tiempos. Phoenix asegura que darle vida a la personalidad detrás del “malo” fue en exceso interesante.

“Fue su lucha encontrar la felicidad y sentirse conectado y sentir calor y amor, y esa es la parte del personaje que me interesaba. Fue muy diferente para mí. Quien fue en las primeras semanas de rodaje fue completamente diferente de quién era al final. Estaba en constante evolución. Nunca he tenido una experiencia como esta. Cuanto más impredecible y más flojo lo dejamos, más emocionante fue”.

Por otro lado, conocer la idiosincrasia de este malvado villano no es lo único que capta la atención, también debemos hablar de su risa casi dolorosa y cómo Phoenix dio en el clavo. No obstante, aunque muchos podremos creer que reír no debe ser tan difícil, el actor afirmó que dar con el punto exacto de la popular risa, tomó meses.

“No pensé que podría hacerlo. Practiqué solo, pero le pedí a Todd que viniera a escuchar mi risa. Sentí que tenía que poder hacerlo en el lugar y frente a otra persona. Fue realmente incómodo. Me tomó mucho tiempo”.

Sin duda, jamás nos imaginamos que detrás de la acción de reír existía todo un arte, pero Phoenix nos ha dejado bien en claro que hasta esos mínimos detalles hacen la diferencia entre una producción exitosa y creíble, y una simplemente abandonada por la audiencia. Esperemos que cuando nos llegue el momento de escucharlo reír, quedemos tan impactados como esperamos.