Uno de los nombres más singulares en la industria de videojuegos en la actualidad es el del director japonés Hideo Kojima.

Con más de 30 años de carrera profesional dentro de la industria, el hoy cabecilla de Kojima Productions es reconocido como el creador de videojuegos más popular del mundo.

Pero, ¿cuál es el origen de este creativo?, y ¿cómo fue que llegó a ser la leyenda que es hoy? Para saber esto hay que conocerlo desde sus inicios.

El joven Hideo

Nativo del barrio de Setagaya en la ciudad de Tokio, Hideo Kojima se mudaría en sus primeros años a la ciudad de Kobe, en Osaka, transfiriéndose con su familia a varias ciudades a lo largo de su juventud.

La familia Kojima tenía la tradición de ver una película cada noche y nadie tenía permitido irse a dormir antes de que terminara, lo que acabaría alimentando su ambición de convertirse en director cinematográfico.

Al fallecer su padre a sus 13 años, Hideo se convirtió en un chico muy solitario, pasando muchas horas solo en su hogar y alimentando su mente creativa, así como una terrible sensación de soledad que hasta el día de hoy lo afecta.

Las necesidades de su familia lo obligaron a buscar trabajos formales en lugar de dedicarse a escribir historias como deseaba, estudiando la carrera de economía. En sus ratos libres se dedicaba a jugar con su Nintendo Famicom y estas experiencias serían el punto de quiebre que cambiaría su vida.

Hideo sorprendería a todos sus amigos y familiares al declarar que se dedicaría a la industria de los videojuegos, llevando la contraria a muchos que afirmaban que estaba arruinando su vida.

Haciéndose un nombre

Cuando Hideo Kojima comenzó a trabajar en la industria, los videojuegos eran un negocio muy joven que no representaba una entrada segura de dinero para un profesional. Pero, por otra parte, tenían una libertad plena para crear historias y un medio para poder hacerlas únicas.

Tras varias entradas fallidas a varias compañías, Hideo Kojima entraría a la joven empresa Konami, como programador y creativo para la división de NES y Famicom. Esta era una constante fuente de frustración para Kojima, al sentirse restringido de no trabajar con la más potente MSX.

Pero el buen trabajo emerge, y gracias a su insistencia llegaría a encabezar un proyecto muy personal y que representaba una revolución para la industria de los videojuegos, un juego de MSX llamado Metal Gear.

Originalmente era un proyecto que habían manejado sus superiores, pero que se encontraban limitados en sus ideas de hacer escenas de combate, por lo que Kojima mostraría su genio al resolver el dilema.

Inspirado por la gran película The Great Escape, Kojima alteró el concepto de Metal Gear de la acción al sigilo y le dio el objetivo de escapar de una fortaleza enemiga en lugar de destruir enemigos al estilo de los filmes de los 80.

El juego fue un enorme éxito en Japón, al punto de haber sido exportado a una versión de NES que lo convirtió en un récord de ventas global, a pesar de que Kojima no estuvo involucrado directamente.

Hideo criticó fuertemente a esta versión inferior (nisiquiera tenía al Metal Gear como jefe final) y se enfocó en hacer nuevos juegos para la sucesora de la MSX, MSX2.

A inicios de los 90, Kojima tenía en su haber títulos como el éxitoso juego del género cyberpunk llamado Snatcher y el aún más notable Metal Gear 2: Solid Snake, construyendo una reputación de creador de ambiciosos proyectos que rendían.

Tras el éxito de 1994 Policenauts, Kojima entraría en una extensa preparación para su proyecto más ambicioso, un nuevo juego para la poderosa PlayStation de Sony, Metal Gear Solid.

Metal Gear Solid

Konami le confió a la mente de Kojima una extensa cantidad de dinero y una libertad creativa plena para poder crear su ambicioso proyecto, que marcaría un antes y un después para toda la industria de los videojuegos.

Usando su confiable serie Metal Gear, Kojima esencialmente narra una nueva historia en la que Solid Snake vuelve a la acción para una misión de aparente rescate y reconocimiento, que rápidamente resulta en una atrapante historia llena de giros y peligros inesperados.

Metal Gear Solid es uno de los juegos más exitosos de la historia, un ícono que elevó a la PlayStation a un nuevo nivel entre los sistemas de videojuegos de aquel tiempo y que convirtió a Hideo Kojima en una sensación global.

El verdadero parteaguas dentro de la industria es que a partir de este momento se empiezan a reconocer de manera masiva los juegos “de autor”, es decir, videojuegos que se les adjudica una característica particular basándose en el director de su proyecto, al igual que en el mundo del cine.

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Su tiempo dentro de Konami, así como su éxito, llevaron a la compañía a otorgarle el rol de Vicepresidente Konami Computer Entertainment Japan (KCET), el brazo de videojuegos de la casa japonesa de entretenimiento.

Sin embargo, esto llevaría a una gran tensión entre la dirigencia de la compañía y el director, que si bien seguía generando juegos de gran éxito, su persona pública alcanzaba mayor popularidad en redes sociales y en el mundo del entretenimiento en general.

Kojima vs Konami. El divorcio

El director de videojuegos más famoso del mundo estaba adquiriendo una mayor cantidad de poder dentro de la compañía, extendiendo su influencia al punto de reconducir la identidad de dos de las franquicias más poderosas de Konami, Castlevania y Silent Hill.

Aunque esto significaba la salida de Koji Igarashi de Castlevania, la confianza de los fans en Kojima era tan sólida que estaban seguros de que todo iría bien.

Castlevania: Lords of Shadow y Silent Hills eran los proyectos que relanzaban estas franquicias y trajeron una gran cantidad de anticipación en cada momento, con Castlevania siendo el mayor éxito de ventas de la saga en todos los tiempos.

Pero a partir de allí comenzaría una verdadera batalla interna cuya extensión aún no se conoce del todo. Konami alteraría la dirección de su compañía a un nivel difícil de creer.

Hideki Hayakawa llegaba a la presidencia de KCET y emprendería una importante reestructuración de su división. Esencialmente, su plan era la separación absoluta de los roles creativos de la dirigencia, es decir, remover a Hideo Kojima.

Durante años, Konami mantuvo a los creativos senior con la capacidad de ejercer roles ejecutivos en la compañía, pero bajo el mando de Hayakawa, esto sería cambiado completamente. Atrás quedaría la creación de videojuegos revolucionarios, para enfocarse en creaciones mucho más rápidas y comerciales, específicamente juegos móviles y DLC para sus títulos existentes.

Para Konami, era importante hacer más dinero sin invertir tanto, y Kojima es un director muy costoso, por lo que la dirección de la compañía central envió a Hayakawa a sacar a Kojima, sin saber lo caro que iba a salirles

Esta situación se daría durante el anticipado lanzamiento de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, que sería el último juego de Kojima en Konami, por lo que este juego quedó cubierto en una dura controversia que lo manchó para siempre.

Agente libre

Hideo Kojima estaría completamente libre de Konami a finales de 2015, dejando un resultado marcadamente diferente en cuanto a la reputación de ambas partes.

Mientras que Konami se hunde en una especie de abandono y pocas ideas creativas, así como en un desprecio global, Hideo Kojima es prácticamente un héroe de leyenda, el triunfo de las mentes creativas sobre las decisiones corporativas.

Kojima entendió rápidamente que su marca es su persona, así que se volvería mucho más activo en redes sociales, siempre mostrando sus ideas y proyectos, cada vez más alocados y sin restricciones corporativas.

Su compañía personal, Kojima Productions, entraría en un convenio de xclusividad con Sony para producir juegos de primerísima línea para PlayStation 4 e incluso más allá, con las puertas abiertas de tener lo que necesite.

Y así es que ha nacido Death Stranding, uno de los títulos más anticipados de los últimos tiempos. Un juego en el que el desarrollo tecnológico y el motor gráfico de los mejores sistemas de juegos de la actualidad se unen con una historia que encierra tantos misterios que nadie tiene idea de lo que pasa.

Una lección de individualismo

El viaje que ha representado la anticipación por Death Stranding se ha convertido en una experiencia en si misma, con una gran cantidad de interacción en redes sociales que nadie podrá olvidar.

Al final del día, la historia de Hideo Kojima es una historia de triunfo sobre la adversidad y una lección de vida en cuanto al valor que se debe dar al trabajo. Kojima no sería el autor que es si no fuera por su capacidad de poner su identidad en todo lo que hace.

Es allí donde habita el verdadero aprendizaje, en una idea de poder singularizar nuestras actividades y poder declarar al mundo que el trabajo que hacemos es nuestro trabajo.

Nuestro rol como gamers es conocer más a los directores y creativos de otros estudios y dejarlos ser autores y darlos a conocer, porque la industria seguramente no querrá a otro Hideo Kojima, un autor cuyo nombre trasciende a los de las grandes compañías.