Joker, el villano favorito de los fans de DC, sean cómics o sus universos expandidos, es el personaje del momento en todo el entretenimiento.

El reciente estreno de la película homónima, estelarizada por Joaquin Phoenix y dirigida por Todd Phillips, llevó a DC a tocar unas cuantas puertas a otros creativos, con la intención de traer su creatividad a sus historias.

Uno de los convocados fue nada menos que John Carpenter, uno de los directores de culto más apreciados de la fanaticada en general. Con obras icónicas como They Live, The Thing, Big Trouble in Little China o Halloween, este es un autor que no se anda con rodeos.

Carpenter recientemente se adentró en el mundo de los cómics, al realizar el guion de una adaptación de Big Trouble in Little China, su sátira de acción y de artes marciales.

A través de su colaboración con el cocreador del cómic, y amigo personal, Anthony Burch fue que se hizo el puente entre el legendario director y DC Comics para la producción de Year of the Villain: The Joker #1.

A esta combinación de autores se les une el artista Philip Tan, quien le da vida a la sonrisa del príncipe del crimen de una manera tan peculiar como atemorizante.

The Joker: Lo que callan los secuaces

En lo que parecen ser los restos del Arkham Asylum, Joker se encuentra en uno de sus muchos (muchos) escapes hacia la siempre aterrada Gotham, pero en este caso no está solo.

Un jovencito rubio con maquillaje similar al del peligroso payaso, identificándose como Six of Hearts, es uno de los secuaces más comunes que suele tener Joker para sus planes, pero en este caso será nuestro narrador.

Joker se presenta en una de sus guaridas, donde sus 51 restantes seguidores (todos identificables con el mazo de cartas de Poker) afirman que iban a rescatarlo, pero Joker no es nada permisivo y los mata a todos detonando toda su base.

Six of Hearts ve todo esto con una extraña fidelidad a Joker, al ser una persona que no oculta su enfermedad mental, sino que se muestra al mundo como es, y el mundo entero no tiene otra opción que prestarle atención.

Lamentablemente, Gotham City está en estado de sitio por parte de Bane, quien al más puro estilo de Batman: The Dark Knight Rises, tomó control de la ciudad y la policía está atada de manos.

Aburrido, Joker apunta con su pistola a Six of Hearts y le dice que le cuente un chiste. Sin saber que decir, el joven le cuenta de su vida.

Maltratado en su hogar, producto de una enfermedad mental que no lo dejaba comportarse “normal”, Six mataría a su padre brutalmente con una sartén. Por supuesto, para Joker es una historia de lo más graciosa.

The Joker: Rompiendo los patrones

Con la ciudad en desorden, Joker decide que hay que dejar de hacer lo que hacían y romper el patrón para mantener todo divertido, deteniéndose en una tienda en la búsqueda de algo más…perverso.

Pero son interrumpidos por nadie menos que Condiment King, un villano de la lista más baja de Batman. Armado con un rifle que dispara salsas a alta presión que inmoviliza a sus enemigos, se trata de un particular ratero considerado un mal chiste.

Al ver a Joker, Condiment King se reduce por completo, dejándose someter por completo y ser abatido por su propia arma de condimentos. Mientras que Joker monologa sobre los malos actos de Condiment King y declama que hará justicia.

Su idea de justicia es, obviamente, utilizar un disfraz de Batman y someter a personas que se encuentre en la calle. Six of Hearts, con traje de Robin, se lanza contra un ciudadano que pasea a su perro.

 

Aunque Six está dispuesto a dejarlo ir, con Joker imitando a Batman y su código de no matar, el peligroso villano lo somete a balazos y también le dispara al perro, plantándoles armas de fuego como si fueran criminales violentos.

Repentinamente aparece una figura inesperada. Enchantress, miembro de Suicide Squad, se encuentra buscando a un individuo llamado “Embajador” y choca con Joker y Six of Hearts. Fiel a su papel como “Batman”, Joker ofrece su ayuda, pero Enchantress los amenaza de que no se metan en su camino.

Las inseguridades de Six salen a la luz, sintiéndose emasculado por la forma en la que Enchantress lo ve. Joker se aprovecha de esto y crea la idea de que hay que eliminar a la “bruja mala”.

A través de un video viral, Joker convence a un grupo de “chicos buenos” a que se reúnan a matar a la “bruja mala”, presentando una formidable fuerza en menos de dos horas.

Y en dos horas se acabó. Enchantress acabó rápidamente con todos sus oponentes y les avisó que no los mataría, pero que Joker lo haría si se quedaban con él.

Pero Joker no los dejó decidir, eliminándolos con cápsulas de gas plantadas en sus insignias, puesto que sus tropas “preferirían morir a tener que hacerle caso a una mujer”. Usando este sacrificio, Joker escapa con Six.

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The Joker: Perfectamente cuerdo

Tras la fracasada aventura contra Enchantress, Joker y Six comen tranquilamente en un restaurante. Six está cuestionando todo lo que ocurre y recuerda que escuchó historias de otros secuaces de Joker. Gente como él, que tuvieron una especie de trato preferencial de parte del villano y que hoy ya no están.

Mientras que Joker decidió asesinar al cocinero, Six decide pagar de antemano, explicando que su madre le enseñó a pagar primero. Joker dice que su mamá es basura y se van del lugar.

Saltando por azoteas al estilo de Batman, Six se deja caer y toma la decisión de huir de Joker, recluyéndose bajo un puente atestado de vagabundos. Estas personas sin hogar son echadas a patadas por los lacayos de Two-Face, quien maneja este territorio.

Six decide ir a su hogar, donde aún vive su madre tras el homicidio de su padre, pero se encuentra con que Joker lo esperaba con su madre como rehén.

Sin pensarlo dos veces, Six se abalanza contra su empleador e intenta estrangularlo, con una extraña falta de resistencia de parte de Joker.

En lugar de resistirse, Joker coloca la máscara de Batman en el rostro de Six, añadiendo un susurro de “más fuerte” exponiendo que su verdadera motivación es diferente a la demencia, sino que obedece a su propia perversión.

Esto detiene a Six y Joker rompe finalmente su personaje, dándole a su otrora secuaz un evento que llama “la máxima fantasía del compañero”. Imitando el legendario panel de la muerte de Jason Todd, Joker le da una brutal paliza a Six, dejándolo finalmente con el mensaje de que se dedicara a entrenar y a vengarse de él, para hacerlo más divertido.

La historia concluye con Six y su madre caminando a buscar un hospital, confiando que hay cosas que pueden arreglarse en este mundo y otras que no.

Veredicto

Lo más evidente es que la versión de Joker de John Carpenter es monumentalmente diferente a la de Todd Phillips, y realmente a la de cualquier otra versión cinemática o animada.

El tener una visión de cómo actúa Joker de parte de una persona que tiene que trabajar con él de manera regular es una visión interesante y de gran perspectiva. Normalmente, este villano es percibido desde la lupa de Batman (una amenaza), Harley Quinn (una pareja/expareja tóxica) o de otros personajes que lo ven como un demente inescrutable.

Six of Hearts no lo ve así, sino que es un secuaz, un seguidor de una figura carismática con la que puede relacionarse con mucha facilidad porque exhibe los atributos de lo que él considera que carece.

Cuando los cómics hacen análisis introspectivos de sus propias historias utilizando personajes que normalmente serían extras, es cuando hacen su mejor “worldbuilding”, es decir, cuando expanden su mundo más allá de solo sus elementos básicos.

Pero la estrella aquí es Joker, quien en esta visión de Carpenter y Burch no tiene ningún elemento rescatable como persona. Lejos de ser esa figura anárquica que busca demostrar una especie de hipocresía social, Joker es exactamente lo que el cómic indica, un villano.

El cómic se encarga de dejar las piezas que conducen a su conclusión de manera bien colocada, mostrando una estructura para sus actos, que siempre han estado cubiertos por un velo de “acciones al azar”.

Pero en el transcurso de la historia, para satisfacer sus ansias de diversión, Joker se encarga de:

  • Castigar a sus secuaces por no sacarlo de Arkham.
  • Cometer crímenes para atraer la atención de las fuerzas policiales y, en consecuencia, de Batman.
  • Al no funcionar esto, se encarga de sacarle diversión a su secuaz y de tener su fijación con el murciélago de Gotham con disfraces baratos.
  • Provocar un acto de gran impacto y atención en la ciudadanía al armar de la nada un ejercito de personas enfermas para atacar a una anti-heroína como Enchantress.
  • Asesinar a todos estos secuaces nuevos.
  • Beneficiarse de las vulnerabilidades de Six of Hearts para convencerlo de completar su fantasía de tener a Batman frente a él y, al no tener éxito, desligarse de la situación en una conclusión de “hasta que nos volvamos a ver”.

La exposición de esto es que Joker no está demente, sino que tiene una fijación obsesiva, perversa y hasta sexual hacia Batman, y que sus actos son en función a ese deseo.

El Joker de Carpenter es una lectura casi obligatoria para los fans de DC, especialmente si son de aquellos que no comulgan con la idea de que Joker sea una figura cuasi revolucionaria como los filmes Batman: The Dark Knight y Joker quieren hacer ver.

En DC es el año del villano, y Joker ejemplifica todo lo que engloba ser el monstruo más temible de todo Gotham.