«Más vale prevenir que lamentar» es el lema que Sony ha venido aplicando desde hace más de dos décadas cuando se trata de sus marcas registradas.

Recientemente se ha dado a conocer, según el portal Piercesword, que la casa japonesa ha registrado legalmente las marcas PlayStation 6, 7, 8, 9 y 10, al igual que sus respectivos acrónimos.

Esta práctica es relativamente común de parte de los creadores de PlayStation, quienes progresivamente han convertido su marca en un nombre propio que no quieren cambiar.

Tras el éxito de la PlayStation original, Sony tomó la idea de registrar los nombres de sus primeras dos sucesoras un año antes de presentarlas al público.

Posteriormente, mucho más confiados en su marca de lo que estuvieron en el pasado, presentaron en el año 2006 el registro oficial de PlayStation 4 y 5, las cuales tuvieron su aparición varios años después.

Ahora Sony se muestra completamente convencida de que el futuro, al menos de nombre, está asegurado por las próximas cinco generaciones de las plataformas PlayStation.

Protegiendo marcas

Si Sony llegara al punto de que no considerara rentable el realizar sistemas PlayStation numerados como ha venido haciendo, al menos estarían seguros de proteger esos nombres.

En la industria de videojuegos, la protección de la propiedad intelectual ha tenido batallas históricas y diversas interpretaciones dependiendo de su origen y de las compañías que se ven afectadas.

Compañías como Nintendo mostraron un monumental celo por proteger sus propiedades del pasado ante la aparición de portales de emulación de consolas antiguas.

Con amenazas de demandas millonarias, muchos portales (que nunca se lucraron por ofrecer Roms) cerraron sus puertas y Nintendo ofreció solo una fracción de sus catálogos.

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Por otro lado, la presencia de servidores privados de gran importancia de World of Warcraft, llevó a Blizzard a tomar en consideración la demanda de muchos jugadores de jugar versiones previas del juego.

Tras muchos años de disputas, se presentó finalmente en 2019 el título World of Warcraft: Classic, que rescata la etapa inicial del MMO más popular del mundo.

Esto, más allá de servir como un aliciente causado por la presión de los gamers, sirve a Blizzard para proteger su marca de los servidores privados, puesto que si no atendían este aspecto, podrían haber perdido ciertos derechos sobre su juego por negligencia.

Recientemente, Bethesda demostró que no estar preparados para proteger su marca los puede conducir al desastre.

Incapaces de registrar el portal FalloutFirst.com, fueron devastados por un jugador inconforme con sus medidas capaz de crear un portal en el que insulta abiertamente a su fracasado juego Fallout 76.

Por lo tanto, es una actitud segura y responsable la de cuidar las marcas del presente y futuro, lo que hace Sony con PlayStation.

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