Porque la competencia es fuerte, el nuevo modo de juego de Hearthstone, Battlegrounds, ha entrado ya en su etapa de pruebas abiertas al público.

A partir de ayer, los jugadores que descargaran el más reciente parche de actualización de Hearthstone, podrían comenzar a jugar en esta peculiar modalidad.

Siguiendo la tendencia iniciada por DOTA Auto Chess, Hearthstone Battlegrounds es un autoplayer en el que el jugador prepara sus fichas para la batalla en contra de oleadas de oponentes.

El gancho de este tipo de juegos parece ser el poner a prueba la capacidad de los gamers para anticipar los movimientos ajenos incluso antes de que ocurran, o de simplemente tirar los dados y ver qué pasa.

Ante la adversidad

Hearthstone Battlegrounds parece ser la respuesta de Activision Blizzard ante el asedio que parece haber comenzado hacia sus mercados de parte de Riot Games.

La casa de League of Legends ofreció este año Teamfight Tactics, su propia versión del autoplayer que había inventado Valve para DOTA 2 en el pasado.

Al igual que con los MOBA de ambas compañías, Teamfight Tactics hizo pedazos a la competencia y se convirtió en una de las alternativas más buscadas para los jugadores de LoL.

Pero Riot está apuntando más lejos, al presentar Legends of Runeterra, el nuevo juego de cartas de League of Legends que invade el territorio que Hearthstone ha gobernado prácticamente sin rivales.

Con la credibilidad y el espíritu erosionados por las acciones dirigenciales en el caso Blitzchung y una cuestionada actitud tras BlizzCon 2019, Blizzard responde con su propio autoplayer, que esperan que será el éxito que han estado buscando.

Battlegrounds será en este caso la oposición exacta que Blizzard aspira a tener para combatir contra Teamfight Tactics por la supremacía de un mercado que hasta los momentos no tiene un dueño definido.

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