Si bien hemos querido vivir en el mundo Pokémon en algún momento, Pokémon GO ha servido cómo un adelanto de como sería.

Recientemente se hizo viral en redes sociales un anuncio de que ciertos Pokémon estaban siendo utilizados como moneda de pago. Este cartel había aparecido en Reddit con la información de que se trataba de un bar en Nueva York.

Esta información fue desmentida por Niantic y numerosas fuentes, al tratarse de un cartel preparado por la artista Nina Yoshida para el evento de Anime NYC de la Gran Manzana.

La dibujante colocó un cartel especial en su stand en la que vendía sus trabajos o los intercambiaba por Pokémon selectos que necesitaba para completar su Pokedex, una de los puntos más importantes para este juego.

La propuesta cayó simpática tanto para los asistentes del evento como para sus organizadores, Crunchyroll, quienes descubrieron la viralización del cartel y se encargaron de desmentirlo.

Niantic emitió una tibia respuesta al respecto, declarando que la información de que los Pocket Monsters de su juego de Realidad Aumentada no son moneda de cambio por servicios.

Líder de gimnasio de Pokémon GO sería de género no binario

¿Acción indebida?

Aunque el mundo pareció tomarse con humor las acciones de Nina Yoshida, la artista parece exteriorizar una práctica que muchos han llevado a cabo bajo la mesa.

Los intercambios dentro de Pokémon GO tienen el mismo principio de los intercambios de álbumes de cromos del Mundial de Fútbol, en donde todo vale y el objetivo es tenerlos todos.

La idea de que se utilicen como dinero, entiendase como moneda de cambio por un servicio, no está del todo alejada de la realidad, al entenderlos como un objeto de valor subjetivo que los usuarios les dan.

A pesar de ello, estas prácticas están prohibidas por Niantic y es común verlas como sanciones en la mayoría de los videojuegos que involucran economías internas en línea, pero eso no quiere decir que esto no ocurra en las sombras del mundo Pokémon.