La historia que ha hecho cuestionarse a todos los amantes del anime si son o no furrys, ‘Beastars‘, será adaptada nuevamente, pero en esta ocasión tomarán los teatros de Japón para revivir la convivencia entre herbívoros y carnívoros.

La obra de Paru Itagaki, que cuestiona a la sociedad japonesa a través de analogías en un mundo con animales antropomórficos, ha causado un gran impacto desde que se estrenó el anime en octubre de este año.

Por lo que no es de extrañar que el éxito quiera ser replicado en una versión teatral, una de las formas predilectas en la actualidad de consumir adaptaciones al anime en Japón y que cada vez abarca más historias.

El anuncio se dio a través de la revista Weekly Shounen Champion de Akita Shoten, hogar de ‘Beastars’ y cuyo manga sigue siendo publicado de forma semanal en sus páginas.

Las primeras funciones de la obra teatral serán en las ciudades de Tokio y Osaka en abril de 2020 y se espera que mientras más nos acerquemos a la fecha más locaciones sean anunciadas.

Legosi, Louis y Haru se muestran en las nuevas imágenes de la obra de 'Beastars'

Aunque por los momentos no se han revelado detalles, como el elenco de actores que darán vida a los alumnos de la escuela Cherryton ni sus trajes, de seguro fotos serán publicadas en las próximas semanas.

Beastars

Legosi, el lobo gris, acude a la academia Cherryton, un internado aun sin segregar donde herbívoros y carnívoros coexisten.

En un mundo donde un carnívoro cediendo ante sus deseos es uno de los crímenes más terribles e imperdonables, Ten, la alpaca, es atacado y devorado por lo que se presume es algún otro estudiante de la escuela.

A oscuras, fuera de su dormitorio, Legosi se ve atraído por un dulce olor y corre a por él, la víctima, una conejita blanca que se encontraba sola, acepta su destino y se entrega a Legosi, quien a último momento se detiene y huye de la escena.

Ambos eventos sacuden la vida del lobo gris, que cuestionando si herbívoros y carnívoros pueden realmente coexistir, intenta descubrir quién es el asesino de Ten, mientras reprime sus propios instintos.