El imponente Sekiro: Shadows Die Twice es el nuevo protagonista de las decoraciones internas de PlayStation 4 durante diciembre.

Con el estreno de un tema dinámico, completamente gratis, que logra capturar la atmósfera del increíble juego de acción de ninjas y guerreros feudales japoneses, los jugadores se verán atrapados en su hipnótica música y estética.

Porque no es para menos, dado que la más reciente obra de FromSoftware captura de una manera muy peculiar la estética japonesa que tendemos a esperar de videojuegos, pero manteniéndose fieles a su estilo.

A diferencia de las diversas franquicias del Japón medieval que ofrecen compañías como Koei Tecmo, FromSoftware creó un mundo mucho más cercano a la brutalidad que suelen verse en sus juegos.

Sekiro: Shadows Die Twice es un soulslike en toda regla. Un complicado juego donde se debe combinar la paciencia con la osadía en cuestión de milésimas de segundo, a riesgo de ser simplemente cortado en mil pedazos.

Envuelto en su ominosa atmósfera, Sekiro no ha sido extraño a la presión de los aficionados por ser como sus hermanos mayores.

Fanaticada compleja

Los aficionados a los juegos soulslike son…complicados. Dentro de la comunidad de jugadores suelen ser vistos como grandes elitistas, con tendencia a ser despreciativos de otros aficionados.

Gracias a la elevada dificultad de los títulos de FromSoftware, específicamente la saga Dark Souls, Blooborne y Sekiro en estos últimos años, estos fans han construido una idea falaz e incomoda que los sitúa como verdaderos gamers por encima de los demás.

Puede parecer algo un tanto exagerado de decir, pero este elitismo es muy real y suele ser muy llamativo de ver en línea, sobre todo al aparecer juegos que se hacen populares sin estar representados de la manera en la que suelen ver a los juegos.

Este tipo de afición suele desmerecer el enorme trabajo de juegos como Sekiro, que sin duda puede ser tenido en cuenta como uno de los mejores trabajos de FromSoftware.