Parece que nos perdimos de una gran batalla de lightsabers en La venganza de los Sith, el último capítulo de la primera trilogía recibió todo tipo de críticas y probablemente esta escena no la salvaría pero al menos tendría la mejor pelea de la saga, o al menos eso cree Nick Gillard, director de dobles de las tres precuelas.

Al parecer todo se debió a lo de siempre, falta de tiempo. Ewan McGregor había estado trabajando en la coreografía de la pelea por varias semanas según Gillard. Si hay algo en lo que las precuelas hicieron las cosas mejor fue en las escenas de acción y peleas de sables de luz que estaban bien coreografiadas, parece que McGreggor quería mantener esta fama con la última película pero su esfuerzo no se podrá ver reflejado en pantalla nunca.

El calendario apretaba

“Era la pelea más complicada que habíamos hecho, y George dijo: ‘Lo siento mucho, ¡voy a dejar caer un contenedor sobre cinco de ellos!’ “, comentó Gillard en referencia a los cinco soldados del General Grievous. Parece que originalmente la pelea se extendería más tiempo y Obi-Wan tendría que pelear contra varios de ellos al mismo tiempo, lamentablemente el calendario apuraba así que Obi-Wan termina resolviendo todo como vemos acá abajo.

Los siempre confiables poderes de telequinéticos de la Fuerza salvan el día otra vez, sobre todo para Lucas y compañía que hubiesen tenido que retrasar la película para poder editar todo esto en post producción. Rara vez vemos que estos retrasos se den en las películas con mayor presupuesto, las productoras se ahorran mucho más dinero cortando escenas que retrasando fechas de estreno.

Por suerte para McGregor, tendrá otra oportunidad de lucirse en pantalla como Obi-Wan ya que Disney ya ha comenzado la producción de una serie en solitario con el escocés como protagonista. Pueden leer más detalles de esta próxima serie leyendo nuestro artículo.

Escribir un comentario