Finalmente ha llegado The Witcher. La serie más esperada por muchos de los aficionados de las historias fantásticas y quienes esperaban tener algo legendario con qué terminar su 2019.

Este gran estreno llegó el pasado viernes 20 de diciembre, con ocho episodios llenos de acción y multiples saltos temporales que podrían confundir hasta al más atento de los espectadores.

Las historias de Geralt, Yennefer y Ciri convergen en una extensa aventura, que son piezas de un extenso rompecabezas que iremos armando gracias a medida que va avanzando la serie.

Tomando como referencia las historias cortas que conformaron los primeros volúmenes de Wiedzmin, la obra original de Andrzej Sapkowski, podremos conocer lados inesperados de personajes que en otras obras ya dábamos por sentados.

Pero no hay una gran historia si no hay grandes personajes, y The Witcher debe su mejores momentos a su presencia.

El Lobo Blanco

Obviamente Geralt de Rivia es el centro de la historia, dado que múltiples eventos pasan a su alrededor y, gracias a sus acciones, su reputación y lo acaba llevando a muchos más problemas.

Henry Cavill hace un gran trabajo para llevar a la vida a un personaje tan reconocido gracias a los videojuegos de CD Projekt RED (de los cuales es aficionado) pero mantiene el enfoque de la historia literaria.

Este punto de que Geralt se termina encontrando en medio de un destino que no esperaba y que definirá el futuro de todo el Continente y que de una u otra forma lo conecta con Ciri y Yennefer.

La bruja de cuatro marcos

Probablemente lo más original de toda esta producción ha sido la modificación de la historia de Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra) en comparación con las otras fuentes.

En lugar de presentarla con una perspectiva de poder y manipulación desde el principio, podemos verla desde sus inicios, como una niña mestiza de elfo y humano con una deformación de su columna.

Comprada por cuatro marcos a su familia, Yennefer fue entrenada en la Torre de la Gaviota en Aretuza, donde se convertiría en una poderosa figura nacida de las entrañas de su propio resentimiento y las constantes mentiras que recibía de sus maestros.

Convencida de querer forjar su propio destino, Yennefer hace constantemente lo necesario para superarse a si misma y nunca tener que depender de la voluntad de nadie.

La niña del destino

La historia de Ciri (Freya Allen) es la más importante de toda la serie, y es a la vez la más compleja de seguir. Cirilla Fiona Elen Riannon de Cintra es la princesa heredera del reino más fuerte del norte.

Rodeada de privilegios bajo la tutela de la reina Calanthe (Jodhi May) y su consorte Eist (Björn Hlynur Haraldsson), la vida de Ciri se va al demonio con la invasión del temible imperio de Nilfgaard, quienes aniquilan a la resistencia de Cintra y acaban con todo lo que conoció en su vida.

Bajo la última voluntad de la reina, “encuentra a Geralt de Rivia”, Ciri viaja sola por toda la devastación, siendo perseguida por el temible Cahir (Eamon Farren), el caballero del yelmo alado.

Conociendo amigos y enemigos en todas las direcciones, Ciri camina perdida en el vasto Continente, incluso teniendo que robar para sobrevivir.

Secundarios de lujo

Lo que realmente le da un toque perfecto a esta serie es como los personajes secundarios añaden muchos puntos especiales a esta historia, por supuesto con un premio especial para Jaskier (Joey Batey).

El bardo que convierte las historias de Geralt en leyenda añade un elemento fundamental a toda la serie, una contraparte al humor seco de Geralt y las actitudes de Yennefer. Es el perfecto personaje de punto de vista de The Witcher.

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Personajes como el druida Myszowor (o Mousesack, interpretado por Adam Levy), Calanthe y Eist proveen un gran punto de vista sobre las situaciones y exponen grandes elementos de la historia. Esta exposición es muy útil para mantener al espectador al tanto de todo, especialmente con los saltos del tiempo.

Curiosamente, la serie no tiene ningún antagonista fijo salvo Cahir, quien comanda el ejército invasor de Nilfgaard y encabeza la búsqueda de Ciri, nombre de un propósito mayor, la Flama Blanca.

A su lado está Fringilla Vigo (Mimi Ndiweni), compañera de Yennefer en la academia y que fue ubicada en el imperio gracias a las acciones de Yen. Ambos personajes tienen contadas escenas, pero dejan claro que son importantes para presentar la amenaza de Nilfgaard.

Veredicto

Esta temporada inicial deja muchos elementos para continuar con gran pie esta gran historia, con una continuada persecución de la pequeña hija del destino y la amenaza de Emhyr var Emreis.

Lo más importante de la serie es que demuestra tener su propio sentido de la estética en lugar de querer copiarse a los golpes de referencias previas más destacadas.

Muchos aficionados esperaban que esta serie respondería a las decepciones causadas por el controversial y anticlimático final de Game of Thrones, pero el símil más cercano que se puede ver es, en realidad, el film de Warcraft.

La gran particularidad que destaca a esta producción es la fidelidad a la fuente original, pero sin abusar de las referencias al punto de hacerla imposible de ver sin tener un conocimiento previo de la misma, como lo hizo la película de Blizzard.

Las escenas de combate y de acción en general mantienen un excelente nivel, gracias al talento de Lauren Schmidt para construir una serie de este tipo.

Con muchas posibilidades para lo que vendrá el año próximo con la siguiente temporada, la realidad es que The Witcher pasa bastante bien la prueba de fuego y deja un excelente sabor de boca, que tal vez sea el vino que necesiten los fans de Game of Thrones para cerrar el año.

Aunque las armaduras de Nilfgaard sigan pareciendo bolsas de basura, arroja una moneda a tu brujo, valle de abundancia.

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