Ya estamos en 2020, el año en que se definirán las condiciones en las que llegará la nueva generación de consolas PlayStation 5 y Xbox Series X.

Aún cuando cambian muchas cosas, otras permanecen del mismo modo, y una de ellas es que ya se respira el aire de la guerra de consolas que iniciaron Sony y Microsoft hace dos generaciones.

En esta ocasión tenemos a la poderosa heredera de la dinastía de Sony, la PlayStation 5, que siempre se las ha arreglado para ganar a largo plazo, enfrentada a su eterna rival, la Xbox Series X de Microsoft.

La consola de la X verde ha sufrido constantes desaires en sus duelos en contra de la visión de la casa japonesa. Siempre luciendo fuerte en sus estrenos y desinflándose dramáticamente con el paso del tiempo.

PlayStation 5: Legado

Los reportes de diversas empresas de análisis de marketing, recopiladas por GamesIndustry.biz, señalan que Sony lleva la delantera de antemano en este punto de la carrera.

En términos simples, Sony ha conseguido crear algo muy importante con su manera tradicional de titular sus consolas: confianza. El usuario sabe exactamente que esperar de un producto con el nombre PlayStation 5.

A esto debe sumarse la lealtad a la marca que han logrado cosechar con los años, recompensada con títulos exclusivos que solamente pueden disfrutarse en los sistemas de la casa y que suelen ser considerados, con justos méritos, como los mejores juegos de cada año.

Xbox Series X: Flexibilidad

Los últimos sondeos apuntan a que Microsoft saldrá perdiendo de un combate golpe a golpe con Sony en la guerra de consolas, siempre que compitan en igualdad de condiciones.

En consecuencia, Xbox sabe que tiene que doblar un poco sus métodos para poder ganar en este duelo. Microsoft planea presentar una versión de menor costo de la Xbox Series X, que estará a medio camino entre ambas generaciones.

Con este plan, Xbox busca generar una ganancia extra al diversificar sus entradas con una consola más accesible para el usuario promedio, a sabiendas de que Sony no pretende hacer lo mismo.

Tampoco es que Microsoft está desamparada. Al ser parte importante de otra de las facetas de la industria, la PC, el equipo de Xbox también buscará explotar la positiva conexión de su sistema de distribución, Xbox Game Pass, para combatir el poder puro de su rival con mayor accesibilidad.

Esto es solo el inicio, pero ya hay que prepararse para un nuevo capitulo de la ya añeja historia de la guerra de consolas que se avecina.

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