Hace varias semanas que Joe Biden (ex vicepresidente de los EE.UU) pisó la industria de los videojuegos, impartiendo su experiencia personal en múltiples reuniones con los estudios desarrolladores, recordando a los de Silicon Valley como “pequeños arrogantes” o “Little Creeps”.

Así lo afirmó Joe Biden en una entrevista con el equipo de New York Times, donde en un principio discutieron varias de sus políticas y recordó situaciones pasadas con grupos de periodistas, llegando a un punto interesante y dan paso a su experiencia al hablar con los desarrolladores de Silicon Valley.

Tal vez recuerden las críticas que recibí por reunirme con los líderes de Silicon Valley, cuando estaba tratando de llegar a un acuerdo para proteger la propiedad intelectual de los artistas de Estados Unidos.

Es así como Biden empieza a recordar su reunión, donde uno de los “Little Creeps” que estaba sentado en la mesa, afirmó que solo diseñaba videojuegos para “enseñar a matar gente”, lo cual es una afirmación muy comprometedora y fácilmente utilizable para que los medios arremetan contra la industria.

En un momento, uno de los “Little Creeps” que estaba sentado alrededor de la mesa, el cual era un multimillonario cercano a un multimillonario, me dijo que era un artista porque pudo inventar videojuegos para enseñar como matar gente.

Pero la cosa no acaba allí, ya que dentro de ese grupo de presumidos se encontraba otro “Little Creep”, quien empezó a impartir su conferencia sobre cómo creó su empleo y se han convertido en “el motor económico de los Estados Unidos”, algo que a lo que Biden respondió lo siguiente.

Le dije que tiene menos personas en su nómica que todas las pérdidas de empleados que General Motors acaba de enfrentar en el último trimestre. Así que no me des conferencias sobre cómo creaste todo este empleo.

Biden finaliza agregando que existe una arrogancia abrumadora dentro de esta industria y al igual que siempre sucede con las nuevas tecnologías, depende del gobierno el monitorear a los desarrolladores y asegurarse de que no se abusa de su poder económico, salvo que esto es gigante en comparación con otras revoluciones tecnológicas.

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