En una industria plagada de directivos inescrupulosos y ejecutivos sin ningún respeto por los videojuegos, existió un caballero llamado Satoru Iwata.

El legendario ex director general de Nintendo es una de las figuras más positivas que ha tenido la compañía, y probablemente el ejecutivo más decente que ha tenido toda la industria de los juegos.

Tal impacto tuvo en la industria, que tenía que ser contenido en sus apariciones públicas. Así lo confesó hoy el ex organizador de la Tokyo Game Show, Junpei Furuhata, en una entrevista para promocionar el libro que rinde tributo a Iwata.

En la edición de 2005, Satoru Iwata fue seleccionado para dar el discurso de apertura del evento, donde podría dar su visión de lo que traería Nintendo para el futuro inmediato. Este producto era nada menos que el Nintendo Wii.

La presentación de Iwata sorprendió al mundo, al esencialmente presentar mucho más de lo anticipado, incluyendo no solo la consola sino su revolucionario sistema de control, el icónico Nunchuk.

El discurso causó una tronadora ovación en los asistentes, así como una gigantesca sorpresa de parte de los medios, que no habían anticipado que Iwata se lanzaría con todo en el inicio del evento.

Furuhata fue uno de los sorprendidos, al no haber imaginado que la presentación tendría un impacto tan grande a pesar de tener en su poder las diapositivas que utilizaría. esto lo llevó a tomar una medida muy difícil.

Según explicó, el representante de Microsoft venía después y le reclamó por saber de antemano que Iwata presentaría el Wii, cosa que el mismo cabecilla de Nintendo confirmaría que no era el caso, que él los había sorprendido “porque sintió que era el momento correcto”.

Para su tristeza, Furuhata explicó que no podía permitir que Satoru Iwata diera el discurso de apertura del evento, porque no habría forma de evitar que se robara el show, aunque está seguro de querer ver más presentaciones así.

Un adelantado a su tiempo, cuyas frases han sido compiladas en un libro oficial titulado Iwata-San, dejó un gran vacío con su fallecimiento en 2015, quitándole a los amantes de los videojuegos de una de su voces más honradas.

Escribir un comentario