Una de las producciones más importantes de la venidera etapa del MCU, Doctor Strange and The Multiverse of Madness, ha vuelto a despertar un gran interés.

La salida inesperada de Scott Derrickson de la silla de directores dejó a Marvel Studios en la cacería por un reemplazo para darle vida al Hechicero Supremo. Pero parece que un nuevo jugador entra en escena.

Según publicó Variety, el legendario director Sam Raimi está en conversaciones con el estudio para asumir el rol y darle una dirección nueva a la historia de Doctor Strange, ofreciendo los incentivos adecuados.

Es importante señalar que Derrickson se mantendrá en el proyecto como productor, por lo que habría una transición fluida entre mentes creativas. Pero Raimi aporta algo mucho más grande en términos de experiencia.

Realeza nerd

Para entender el impacto que representaría el que Sam Raimi participara en el MCU en una pieza tan llamativa como Doctor Strange, hay que comprender la carrera del popular director.

Desde sus inicios a finales de los 70, se convertiría en uno de los directores más populares en los círculos del terror y la ciencia ficción con The Evil Dead en 1981. Exhibiendo una revolucionaria técnica de filmación que lo hizo notable.

Nunca un director de eventos refinados ni películas pretenciosas, Raimi siempre mantuvo contacto con el mundo geek de su época y dio muestras de querer llevar su propia manera de adaptar historias a la gran pantalla.

Pero se convertiría en inmortal al ser fichado por Sony y Marvel en 2002 para dirigir a Spider-Man, uno de los filmes más impactantes y fundamentales para crear las bases de la industria del día de hoy.

La trilogía de Spider-Man fue amada y odiada por millones de personas, pero demostró ser siempre una obra muy diferente a las demás películas basadas en cómics de su era. Por lo que ver su experiencia traducida en el actual MCU resulta muy llamativo.

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