Una de las figuras más importantes de la industria, Tim Sweeney, dio una declaración en el ceremonia de DICE en Las Vegas, que han causado un gran impacto.

Según el CEO de Epic Games, la industria de los videojuegos debe presentar una plataforma separada de elementos divisivos, como la política, de los títulos que presenta. Generar una línea divisoria similar a la que existe entre el Estado y la Iglesia en los Estados Unidos.

Razonamientos críticos que Sweeney realizó con respecto a la industria, acusándola de tener, además, posturas que no son apropiadas con el consumidor y que han hecho que los fans resientan de participar en ellas.

Señalando las cajas de botín como un ejemplo de estas prácticas incómodas, Sweeney no perdió la oportunidad de darse un espaldarazo a sí mismo al alabar la elección de Fortnite de ofrecer abiertamente todos sus productos. Señalando también que hacer esto le valió el escarnio dentro de la industria hacia su compañía.

Sensacionalismo salvaje

De momento solo existen transcripciones del discurso de Sweeney, reportado por diversos medios como The Hollywood Reporter. No existe una muestra en video del mismo de la cual se puedan analizar palabras y tonos al respecto.

Pero eso no ha detenido a medios de reportar de manera abiertamente sensacionalista esta situación. Titulares como “CEO de Epic Games dice que deben eliminarse las cajas de botín” o “Tim Sweeney afirma que debe eliminarse la política de los videojuegos” están invadiendo las redes en estos momentos.

Este tipo de desinformación nos ubica en una peligrosa ruta hacia controversias y declaraciones que puedan venir de estas interpretaciones. Portales como IGN se vieron en la obligación de cambiar sus titulares en vista de la información incorrecta que se publicó inicialmente.

No es “uno de los buenos”

Tanto las palabras reales de Sweeney como las interpretaciones creativas de diversos medios en redes sociales, están construyendo una narrativa positiva del líder de Epic Games.

El “estar en contra de las cajas de botín” y querer “sacar la política de los videojuegos” son ideas muy simpáticas y de las cuales sería muy fácil ponerse de lado. Realmente hay algo de sustancia en la mente de Tim Sweeney, quien parece tener una idea muy interesante de ofrecer productos de maneras positivas al consumidor.

Una nueva fase comienza con el tráiler de 'Fortnite: Season 2 Chapter 2'

Pero aquí en PlayerOne nos ceñimos a los hechos. Epic Games, bajo el mando de Sweeney, es una de las empresas con peor rating en el mundo laboral, no solo de la industria de videojuegos.

Con sustanciales reportes y prácticas de crunch para mantener activo Fortnite, el Battle Royale más famoso del mundo demanda una cantidad de trabajo y trabajadores constantes que harían a Rockstar Games decir “eso es demasiado”.

Epic Games Store es uno de los elementos más controversiales de los últimos tiempos, al ser una bofetada abierta a Steam y a sus prácticas, pero que no les exime de ser igualmente salvajes en su cacería de juegos exclusivos para la plataforma.

Finalmente, existe una peligrosa percepción en el discurso de Tim Sweeney que parece estar pasando bajo la mesa.

“Vivimos en un mundo en donde nuestras afiliaciones políticas determinan a que restaurante vamos. No hay razones para traer tópicos tan divisivos al mundo del gaming.

Debemos crear una muy clara separación entre Iglesia y Estado… empleados, usuarios y todo el mundo debería expresarse libremente. Nosotros como compañías debemos divorciarnos de la política… la plataformas deben ser neutrales”.

Dejemos de lado el inicio de “vivimos en una sociedad”. Sweeney apunta a que en un ambiente de muchas voces es normal que no se esté de acuerdo siempre en todo, pero que esto no debe afectar al gaming.

Pero la idea de “divorciarse de la política” de parte de una de las cabezas más beneficiadas por la práctica excesiva de crunch deja la idea de que tal vez el esfuerzo por crear sindicatos y protecciones laborales dentro de la industria no les suena bien a la gente de arriba.

Concentrarse en hacer videojuegos y dejar atrás la política suena muy bonito para la galería y los fanáticos. Pero deberían enfocarse en no arruinarles la vida a sus empleados con trabajo a marchas forzadas. Además, decir que las cajas de botín son malas es querer ser viral.