No hay nada más relajante en una máquina de alto rendimiento que su capacidad de mantenerse perfectamente fría y sin sobrecalentamiento.

Sony parece tener estas intenciones con PlayStation 5. Gracias al reporte de Bloomberg que sigue dando de que hablar, la compañía japonesa tiene en sus manos la idea de que su consola sea el estándar en este aspecto.

En consecuencia, no tienen la intención de reparar en gastos en generar un costoso sistema de enfriamiento que dé una mayor longevidad a la PS5. Esta parece ser la fuente de los problemas que tiene Sony.

Hemos reportado que no han podido llegar a una conclusión con el precio final de la consola que estrenarán en las Navidades de 2020. Con un costo inesperadamente elevado en materiales de producción, las ambiciones de PlayStation 5 parece que están en riesgo.

Sin embargo, es una necesidad competitiva que simplemente no pueden dejar atrás, dado que la exigencia de rendimiento de parte de la industria fue la dirección que se tomó desde años atrás y sería mucho más costoso cambiar de parecer.

Carrera de gráficas y fluidez

Desde que las consolas dieron el salto a la batalla por la máxima resolución gráfica posible (siendo en la práctica la Séptima Generación), las compañías distribuidoras de juegos decidieron alimentar las llamas de esta urgencia.

Gracias al crecimiento en las capacidades gráficas de la PC, las consolas se vieron en la necesidad de jugar con esas reglas. Más y mejores gráficas eran la norma, sacrificando en muchos casos otras necesidades.

Pero esto parece estar cambiando de dirección. Las intenciones dentro de la Xbox Series X y la PlayStation 5 (si le creemos a sus voceros) es la de privilegiar factores de funcionamiento en lugar que solo una imagen impactante en pantalla.

Si Sony le incorpora una manera revolucionaria de enfriamiento a la PlayStation 5, asegura una enorme ventaja en cuanto a la longevidad del sistema. Habrá que esperar si podrán hacerlo posible.