Satoshi Kon es reconocido en el medio del cine y manga por retratar la naturaleza humana en escenarios surrealistas en obras como ‘Perfect Blue’ y ‘Millennium Actress’, con las cuales logró resaltar en el mundo de la animación.

Para comprender su obsesión por el detalle, que lo llevó a dibujar a mano cada una de sus películas por sí solo, y de dónde proviene la chispa singular de cada uno de sus personajes, es necesario conocer al autor y a sus obras.

Es por eso que aquí en PlayerOne, a casi diez años de su inesperada muerte, nos proponemos explorar cada una de las películas de Satoshi Kon, así como indagar en su formación como el artista que llevó el anime al próximo nivel.

La influencia en sus obras

Satoshi Kon fue influenciado a lo largo de su carrera por grandes autores como Katsuhiro Otomo, el creador de ‘Akira’, con el cual trabajó más adelante y Hayao Miyazaki.

Al considerarse a sí mismo como un otaku, de Otomo rescató esa atención hasta al detalle más minúsculo mientras que de Hayao tomo un poco de la magia que impregna sus historias a sus trabajos como mangaka.

En 1990 Kon debuta con su obra ‘Tropic of the Sea’, la cual le consiguió el premio como mejor autor debutante y asegurando un puesto en el equipo de Katsuhiro Otomo para dibujar escenarios dentro del manga ‘Akira’, aunque no recibió un reconocimiento por ese trabajo al ser un asistente, fue el camino correcto para el futuro director.

Portada de Tropic of the Sea de Satoshi Kon

Cada una de sus obras en papel fue exitosa a su manera, pero Kon se percató de que carecían de su esencia, lamentando la existencia de las mismas en el futuro por lo centrado que estaban en un mundo natural, como el que presenta Miyazaki en sus obras.

Inspirado por directores como Alfred Hitchcock, David Lynch, Philip K. Dick y John Ford, su verdadero sueño era plasmar sus ideas en películas animadas con tintes de introspección, suspenso y drama psicológico de las cuales hablaremos a continuación:

Magnetic Rose – Memories

Tras un amargo éxito en el mundo del manga que llevó al autor a beber de más por varios años, en 1996 tiene su primera oportunidad de explorar el mundo de la animación al escribir el guion de ‘Magnetic Rose’, el primer episodio del filme de Otomo, ‘Memories’.

Dividido en tres obras cortas tituladas ‘Stink Bomb’, ‘Cannon Fodder’ y ‘Magnetic Rose’, está fue la primera vez que Kon experimentó el mundo de la animación de primera mano, tomando el guion de la cinta y pidiendo libertad para llevarlo a cabo.

Aunque la historia original es de Katsuhiro, Satoshi tomó la historia y le dio el toque que lo definiría por el resto de su carrera, al unir la fantasía steampunk de su mentor con su inherente comprensión de las personas y una obsesión con una animación de transiciones que desafiaban el estilo de la época.

Escena de Magnetic Rose de Katsuhiro Otomo con guion de Satoshi Kon

Hay que recordar que poco antes de que Kon hiciera su debut, el mundo del anime pasaba por una brecha que habían impuesto sus tutores, donde la animación ya no sería solo para niños sino que desde ese momento las obras podían ser dirigidas completamente para adultos.

En Magnetic Rose la historia nos lleva a un encuentro entre mundos, cuando el ingeniero de la nave Corona, Heintz y su compañero Miguel, descubren una señal de auxilio en el espacio que los guía a una nave cuyo interior se encuentra decorado en un estilo europeo digno de reyes. En esa nave conocerán a la IA que tomó la apariencia de la cantante de ópera Eva Friedel (inspirada en Maria Callas), que los llevará a la locura rompiendo las barreras de lo que es real y lo que no es lo es para lograr que ambos le juren su amor.

Perfect Blue

El thriller psicológico creado por el novelista Yoshikazu Takeuchi es la primera obra dirigida y la más elogiada de Satoshi Kon en los estudios Madhouse, el hogar de todas las obras que dirige de este punto en adelante.

En la cinta, Kon se aleja de la fantasía a la que estaba habituado para colocar en el centro a una persona común, que logra tocar la fibra del espectador y del cual pidió modificar para brindar su visión, con la única condición por parte del estudio de que permaneciera como un thriller y que existiera un acosador en la historia.

‘Perfect Blue’ narra la historia de Mima, una cantante que abandona su grupo Idol para convertirse en actriz, pero debido a que nadie la toma en serio por su apariencia angelical, su confianza comienza disminuir y no ayuda el hecho de que un acosador escribe sobre ella en la página web “El Cuarto de Mima”, donde día a día detalla los pasos que da la actriz. Deprimida y atormentada por el acosador, Mima comienza a ver una versión de sí misma que aún es Idol y sin saber que es verdad y que es fantasía, su otro yo asesina a sangre fría a personas a su alrededor.

Escenas de Perfect Blue de Satoshi Kon y Requiem de Darren Aronofsky

Con transiciones entre escenas que puedes perder si parpadeas y apoyado en el uso de la teoría del color, la obra de Satoshi Kon inspiró al director Darren Aronofsky, quien compró los derechos de la cinta y recreó escenas de la misma para la película ‘Requiem’, donde la toma en la bañera la realizó plano por plano a la de Mima en ‘Perfect Blue’.

Escenas de Perfect Blue de Satoshi Kon y Black Swan de Darren Aronofsky

El ‘Cisne Negro’ fue la reinterpretación de la cinta de Kon por Aronofsky, reconstruyendo la idea en una bailarina llamada Nina, en honor a Mima, y usando escenas similares en una historia donde la protagonista también lucha contra quién es su verdadero yo. Kon no llegó a ver la adaptación de Aronofsky, ya que falleció un año antes de su estreno.

Millennium Actress

En el 2001 se estrena ‘Millennium Actress’ una de las obras más limpias y esperanzadoras del autor, inspirada en las películas dirigidas por Ishiro Honda y donde comenzamos a notar el patrón que define a Kon.

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Con una protagonista nuevamente, Millenium Actress brinda una dualidad desde el inicio, al presentarla como una mujer en sus años dorados que en su momento fue una gran actriz. Gracias a una entrevista que le están realizando, su vida pasará frente a sus ojos, retratada en cada una de las películas en las que participó en su carrera.

Con solo 87 minutos de duración, la cinta no muestra solo la vida de la actriz Chiyoko Fujiwara, sino que además te introduce en el mundo del cine, permitiendo ver todo el detrás de cámara a la vez que el periodista y su camarógrafo son transportados a un mundo mágico, donde la señora contenida que tienen delante se transforma en una joven vivaz y llena de pasión.

Desafortunadamente, se estrenó al mismo tiempo que la obra más aclamada de Studio Ghibli, ‘El Viaje de Chihiro’, por lo que su desempeño en cartelera se vio muy afectado.

Tokyo Godfathers

La obra más digerible de Kon es sin lugar a dudas ‘Tokyo Godfathers’ que disfraza una crítica social por la vida que lleva la clase baja en Japón, con una comedia navideña, donde a pesar de todo lo malo siempre hay un destello de luz al final del túnel.

En la película nos encontramos con tres mendigos: Gin, un hombre borracho y mentiroso, Hana, una mujer transexual y Miyuki, una adolescente que escapó de casa que, en nochebuena, consiguen un bebé abandonado al que nombran Kiyoko. La bebé representa para los protagonistas un rayo de esperanza que les permite revisar los eventos de sus vidas que ocasionaron la situación en la que se encuentran, a la vez que dejan atrás su egoísmo para salvar a Kiyoko de correr con el mismo destino.

‘Tokyo Godfathers’ fue la película de Satoshi Kon que tuvo más exposición en occidente, dando a lugar a que este mismo año en Estados Unidos se realicen funciones especiales de la cinta remasterizada el 9 y 11 de marzo, con motivo de conmemorar la década de la muerte del director.

Paranoia Agent

‘Paranoia Agent’ se presenta en formato de serie en Japón en el 2004, desafiando la estética que para entonces había abandonado mucho tiempo atrás la de obras como ‘Serial Experiments Lain’ o ‘Neon Genesis Evangelion’.

Con un intro espeluznante donde personas se ríen en situaciones donde deberían estar muertas, fue un anime que revolucionó el medio en un momento en que la fama apuntaba a series como ‘Bleach’, ‘Maria-sama ga Miteru’ y ‘Rozen Maiden’.

Cada uno de los trece episodios de ‘Paranoia Agent’ muestra el caso de distintas personas cuya única cosa en común es que fueron víctimas de un chico con un bate dorado que los golpeó en la cabeza hasta dejarlos inconscientes y que, al despertar, sintieron que una situación que los tenía muy preocupados escapaba de sus cuerpos.

Sin un protagonista definido y sin llegar a conocer al chico del bate dorado, tanto el espectador como los detectives que investigan el caso se preguntan quién es o si siquiera existe el personaje, siendo parte de una histeria colectiva de una sociedad que necesita un escape de sus preocupaciones con tintes de thriller y suspenso psicológico.

Paprika

El cóctel surrealista que une la dualidad de los personajes en un mundo que raya entre la fantasía y la realidad, es la obra maestra de Kon al estar repleta de todos esos detalles que lo caracterizaron al dibujar y una protagonista que debe pasar por muchas emociones.

Para su realización, Satoshi dibujo a mano 614 páginas que le tomaron un año y medio, logrando capturar 1046 planos de las bizarras experiencias que viven la doctora Atsuka Chiba y el científico Kosaku Tokita.

En un futuro donde los trastornos mentales son tratados a través de un dispositivo que permite a los doctores entrar en los sueños de las personas, el álter ego en el mundo inconsciente de Chiba, Paprika, se encarga de desentrañar los disparatados escenarios que pueden crear las mentes humanas.

Sin embargo, el dispositivo que lo hace posible es robado por una organización que poco a poco irán borrando la mente de todos los doctores para tener las máquinas en su poder y Paprika tiene recorrer el mundo de los sueños para detenerlos.

‘Paprika’ inspiró al galardonado Christopher Nolan en su película ‘Inception’ en escenas como el espejo que se rompe para la protagonista y ciertos planos que aunque no fueron idénticos, se puede percibir la inspiración del director.

Escenas de Inception de Christopher Nolan y Paprika de Satoshi Kon

Nolan negó muchas veces estas comparaciones, pero tras la muerte de Satoshi Kon admitió que se había inspirado en gran parte de su obra.

Sayonara

Sayonara, es la carta que escribió Satoshi Kon antes de morir, en ella relata sus últimos meses de vida tras ser diagnosticado con cáncer de páncreas, sus pensamientos más íntimos, palabras para su familia, fans y personas del medio de la animación que lo formaron.

El texto en sí, se considera como una de sus obras, en el sentido de que, con intención, está escrita como una cinta compleja, esperanzadora, retrospectiva y conmovedora, que envuelve todo lo que fue el autor en vida.

En ella explica la razón por la cual no dijo nada públicamente de su enfermedad, como trabajó en un último proyecto hasta que su cuerpo no pudo más, el temor de saber que su obra final no vería la luz porque desde los storyboards, al guion, la animación y todo el proceso de sus películas recaía en sus espaldas, y sin la habilidad para pasar sus conocimientos a alguien más, perecerían.

‘Dreaming Machine’ es la obra inconclusa que hasta el día de hoy permanece en el estudio Madhouse, a pesar de que su fundador, Masao Maruyama, ha intentado hacerlo realidad, no ha conseguido ningún director dispuesto a continuar la última cinta de Satoshi Kon.

Satoshi Kon muere el 24 de agosto de 2010 y aunque un mundo de posibilidades se fue con él, las vidas que tocó y las obras que han sido creadas por sus trabajos sobreviven.