De acuerdo a un reporte del Australian Strategic Policy Institute, una organización sin fines de lucro que protege los intereses humanos y sociales de Australia, más de 80 empresas occidentales estarían usando mano de obra esclava para diferentes tareas requeridas para distribuir sus productos en todo el mundo.

El asunto es complicado pero al final la pelota está del lado de estas empresas que tendrían que cambiar sus prácticas de manera indirecta, aunque por ahora la única consecuencias que podrían enfrentar es no poder vender en Australia.

Como casi todos estos problemas, todo comienza con el gobierno chino. Además de coartar las libertades de sus ciudadanos, el gobierno de este país también es racista por lo que muchos de los ciudadanos del noroeste del país se ven obligados a formar parte de “campos de educación” en donde se les “pone en fila”. Muchos de estas personajes pertenecen a la etnia uigur, la protagonista del informe de la Australian Strategic Policy Institute titulado “Uyghurs for sale” o “Uigurs a la venta”.

Sin derechos por su etnia

Los uigurs tienen sus propias creencias religiosas y sociales por lo que se calcula que más de 100.000 de estas personas ya forman parte de los mal llamados campos de educación, desde hace algún tiempo se reporta que estos campos son más bien una cárcel con malas condiciones sanitarias y que ofrece una mala vida a todos los que allí habitan. A los uigurs se les prohíbe reproducirse así como seguir los lineamientos de su religión que incluyen dejarse la barba o evitar fumar y beber.

Bien sea por intereses económicos o por la aleatoriedad de estos asuntos, parece que el gobierno chino ha cambiado la manera de tratar a los uigurs y ahora no quiere que se queden en estas cárceles improvisadas sino que los ha reasignado a zonas industriales cerca de estos campos. Tanto los uigurs como otras minorías se ven obligados a trabajar de manera gratuitas en estos lugares, todo para volver a los campos de concentración por la noche.

Esto no sería un asunto relacionado con nuestra industria sino fuera porque el mismo informe lista 83 empresas que se benefician de manera directa o indirecta de la explotación laboral a los uigurs, son las siguientes:

Recursos ilimitados

Abercrombie & Fitch, Acer, Adidas, Alstom, Amazon, Apple, ASUS, BAIC Motor, BMW, Bombardier, Bosch, BYD, Calvin Klein, Candy, Carter’s, Cerruti 1881, Changan Automobile, Cisco, CRRC, Dell, Electrolux, Fila, Founder Group, GAC Group (automóviles), Gap, Geely Auto, General Electric, General Motors, Google, H&M, Haier, Hart Schaffner Marx, Hisense, Hitachi, HP, HTC, Huawei, iFlyTek, Jack & Jones, Jaguar, Japan Display Inc., L.L.Bean, Lacoste, Land Rover, Lenovo, LG, Li-Ning, Mayor, Meizu, Mercedes-Benz, MG, Microsoft, Mitsubishi, Mitsumi, Nike, Nintendo, Nokia, The North Face, Oculus, Oppo, Panasonic, Polo Ralph Lauren, Puma, Roewe, SAIC Motor, Samsung, SGMW, Sharp, Siemens, Skechers, Sony, TDK, Tommy Hilfiger, Toshiba, Tsinghua Tongfang, Uniqlo, Victoria’s Secret, Vivo, Volkswagen, Xiaomi, Zara, Zegna y ZTE.

La cosa pinta mal ya que casi todas son empresas líderes en sus rubros, las tres grandes de la industria del videojuego están allí, así como los líderes en dispositivos móviles como Samsung y Apple. El informe detalla muy bien todo y recalca que alentar este tipo de acciones podría acarrear sanciones a estas empresas y limitar sus importaciones y exportaciones en Australia, aunque pronto sabremos si otros gobiernos hacen eco de estas amenazas.

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