Como se ha comentado en repetidas oportunidades, muchas de las personas que han acatado la cuarentena global, han retomado el habito del gaming.

Uno de los principales benefactores de este flujo de jugadores ha sido Steam. La plataforma de Valve dispone de una de las bibliotecas más extensas del mundo y ofrece muchísimas horas de entretenimiento.

Por otro lado, lo que también trae es una estricta política de actualizaciones constantes de cada título, que debe mantenerse en estado óptimo para poder presentarlo sin problemas. El consenso popular es que estas actualizaciones son un gran fastidio.

Al tratarse de un aumento exponencial de la cantidad de jugadores promedio de cada juego, el soporte del ancho de banda de la plataforma se está viendo afectado, obligando a hacer cambios.

La nueva política de Steam basará las actualizaciones en función de los juegos con demanda más alta de parte de los usuarios. En este caso, se privilegiarán los juegos que el usuario utilice más recurrentemente.

Juegos que no están siendo utilizados normalmente recibirán menos actualizaciones automáticas, pudiendo elegirse de manera manual que no recibir ninguna, evitándolas en general.

En el caso de que se quiera dar prioridad a Steam o dejarlo en una descarga secundaria, también se podrá otorgar límites de banda ancha para las descargas, tanto automáticas como manuales.

De este modo, se pretende dar un alivio al tráfico que la cuarentena ha creado en los servidores de todos los videojuegos dentro de esta plataforma, así como en la competencia, en este difícil período.

Plataformas como PlayStation Network y Xbox Live, así como servicios de streaming como Netflix, Disney+ y Amazon Prime, han tenido que hacer ajustes importantes a su soporte de ancho de banda para poder sostener esta nueva demanda.

Habrá que ver que tanto se podrá aguantar con estas medidas, dependiendo de manera unilateral de la duración de la pandemia de COVID-19.