La fastuosa Games Developers Conference, reunión de las mentes creativas del mundo del gaming, tendrá lugar finalmente este verano de manera digital.

Anunciado hoy por sus canales oficiales, la GDC Summer tendrá lugar los días 4, 5 y 6 de agosto, a través de plataformas de streaming que transmitirán sus conferencias y foros.

En este evento se esperan novedades importantes de cara al futuro de los videojuegos, a pocos meses del estreno pautado de la nueva generación de consolas.

Sin embargo, lo que realmente puede llamar la atención más que las nuevas tecnologías, es la metodología que se podrá implementar en un mundo que ha cambiado completamente.

Como ya es bien conocido, la pandemia de COVID-19 alteró sustancialmente la operatividad de la industria de videojuegos, forzando a las compañías a tomar medidas de trabajo remoto para mantener la cuarentena.

Con el paso del tiempo y la falta de cambio de la situación, es importante conocer el futuro del desarrollo de videojuegos, ante las posibilidades de tener que detener el trabajo creativo para mantener las medidas.

Una realidad inobjetable es que el distanciamiento social va a afectar la disposición de trabajo en oficinas, golpeando fuerte a las estructuras de cada compañía. Cuestionamientos de este tipo deberían tocarse en este evento.

El tema de la distribución y el desarrollo de juegos en formato físico debe tenerse en cuenta a la hora de percibir el futuro de la industria. Dado que la mecánica de la distribución está comprometida ante la necesidad de la cuarentena, habrán cambios importantes nos gusten o no.

Por ejemplo, si se incrementan las medidas de seguridad necesarias para poder tener operatividad en cualquier nivel de la industria, se va a traducir o en un déficit salarial para los desarrolladores o en un incremento en el costo de los productos finales.

¿Tendrán el valor de hablar abiertamente de estas situaciones? Conociendo a la industria, probablemente solo hablen de la fantástica resolución y rango de las nuevas consolas y pongan estos detalles bajo la mesa. Habrá que esperar para ver.