Parece que Microsoft enfrenta repercusiones legales, esta vez por problemas de sus controladores de Xbox One, cuyo demandante afirma que el estudio conoce la falla pero no hace nada para solucionarla. Básicamente, el mando registra un movimiento fantasma, incluso cuando el joystick analógico no se toca, algo similar a lo que sucedió con los Joy-Cons de Switch en su momento.

Según los documentos compartidos por VGC, Donald McFadden es el encargado de presentar la demanda, mencionando que un gran número de usuarios de Xbox experimenta los mismos problemas con el mando. Pero la verdadera razón de la denuncia, es que el problema se manifiesta una vez vencida la garantía, obligando a los jugadores a pagar para que el soporte solucione esta falla desconocida.

Dichos documentos se presentaron el pasado 28 de abril en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en el Oeste de Washington, donde se asegura que Microsoft es consciente del defecto. Sin embargo, se niega a colaborar con los jugadores y reparar los mandos cuando el efecto se manifiesta, exigiendo cargos adicionales a los usuarios de Xbox One.

Pero eso no es todo, ya que McFadden afirma que no se trata de un caso aislado, sino que un “gran número de usuarios” manifiesta las mismas preocupaciones desde hace cinco años. Algo que según él, es fácil de verificar, ya que con una búsqueda de Google encontraremos cientos de foros, hilos, servicios de Amazon y tutoriales de YouTube destinados al mismo problema.

McFadden explica que esto surgió con el mando de Xbox Elite, que comenzó a fallar luego de un corto periodo de tiempo, en el que el joystick comenzaba a moverse sin siquiera tocarlo. Esto lo llevó a comprar un segundo mando de Elite, solo para experimentar el mismo error tres o cuatro meses después, cuando ya no era posible obtener un cambio mediante la garantía.

Recordemos que algo similar sucedió con Nintendo a mediados del año pasado, esta vez causados por los controladores de Nintendo Switch, los Joy-Cons. Aunque poco después la Gran N dejaría de cobrar a los jugadores por el servicio técnico e incluso reembolsaría a aquellos que pagaron por su reparación.

No obstante, en el caso de Microsoft, estos no realizaron declaraciones al respecto, por lo que es difícil saber si tomarán responsabilidad por las fallas de sus controladores. Pero teniendo en cuenta que es un problema que se manifiesta desde el 2014 y que ahora enfrenta problemas legales, será difícil para la compañía negarse a responsabilizarse.