Un nuevo reportaje de Polskigamedev.pl ha encendido las alarmas en Techland y en general en la industria, el reportaje está lleno de declaraciones anónimas de desarrolladores del juego Dying Light 2. Y parece que el desarrollo no va nada bien, hace unos meses el juego estaba pautado para verano del 2020 pero en enero se reveló que se retrasaría por tiempo indefinido.

Esto ya era una mala señal, pero las malas señales no todo el tiempo indican problemas personales dentro de un estudio. Desafortunadamente este es el caso de este RPG con zombies del que muchos esperaban bastante, no solo no hay una idea clara de lo que se está haciendo, sino que tampoco hay buena relación con el director, el encargado de la narrativa, Chris Avellone, y los empleados que son obligados a hacer crunch.

Ambiente tóxico

Adrian Ciszewski, director del proyecto, sería uno de los problemas. Según muchas declaraciones es muy autoritario y adicto al trabajo, al parecer espera que todos los empleados sean igual por lo que exige crunch abiertamente aunque no sea período para hacerlo. Recordemos, este es uno de los males de esta industria y parece que en Techland han estado obligados a hacerlo por varios meses.

Por otro lado, Chris Avellone quien trabajara en Fallout: New Vegas, Planetside y otros proyectos, es el encargado de la historia del juego. Avellone no se encuentra en Polonia por lo que todo el trabajo antes de la pandemia también se hizo de manera virtual, el problema es que Avellone quiere un juego enfocado en la narrativa y Ciszewski lo quiere enfocado en la jugabilidad. Ningún departamento se pone de acuerdo en el enfoque ya que los líderes cambian de enfoque cada semana, por lo que ahora mismo no tienen claro de qué va Dying Light 2.

Adrian Ciszewski, director del juego.

“Hay un desastre total. La dirección de la trama, la dirección del juego, las reglas fundamentales de la mecánica cambian constantemente. La moral es porque ellos (jefe – nota del editor) no tienen absolutamente ninguna idea de lo que están haciendo. La desorganización en los niveles más altos es vergonzosa, todavía no se sabe cuál debería ser este juego. Otras bandas un año antes del estreno están preocupadas por corregir errores. ¡Ni siquiera tenemos un corte vertical!”

Sin identidad definida

Un corte vertical es una demostración de lo que es capaz de hacer el juego, suele mostrar las mecánicas, cinemáticas, scripts y otros elementos que un jugador verá en una sesión de juego típica. El hecho de que Dying Light 2 todavía no tenga un con el que se sienta satisfechos nos revela que el título ha ido perdiendo su identidad.

Las declaraciones están polaco y hay que confiar en el traductor de Google, pero son muy impresionantes, sobre todo si tomamos en cuenta que ya hemos visto jugabilidad de Dying Light 2 y que no se veía nada mal. Así que parece que los jefes del proyecto han cambiado tanto de opinión que los empleados ya no saben en qué enfocarse.

El final del reportaje reúne más declaraciones en donde podemos ver que muchos desarrolladores no creen que el juego esté listo pronto, los jefes tiene planes de que salga en Navidad pero o más probable es que vaya hasta 2021.