Ayer NetherRealm anunciaba un gran cambio para Mortal Kombat 11 a partir de su nuevo DLC, continuando su complicada historia.

El teaser presenta a tres personajes fundadores de la franquicia, preparándose para alterar el universo como tal y crear una nueva historia. Liu Kang, imbuido de un gran poder, y Raiden como su consejero, planean alterar las fundaciones de la creación.

Son interrumpidos por el temible Shang Tsung, su enemigo de mayor data, quien les insiste que destruirán a todos si continúan, anticipando una gran batalla entre el hechicero, el dios del rayo y el guerrero elegido.

Esto solo parece ser el inicio, al tener que volver en el tiempo para evitar que la muerte de Kronika no destruya el universo cuando quieran cambiar la historia. Shang Tsung logra convencer a Liu Kang y Raiden de dejarlo hacer su tarea.

Franquicia en movimiento

Siendo optimistas, la mejor manera de explicar un cambio sustancial en la historia es utilizar a los personajes que más fácilmente puedan asociarse con ella. La familiaridad de Mortal Kombat a nivel argumental requiere que estos tres actores estén involucrados.

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Con otros personajes relevantes como Scorpion o Sub-Zero encallados en rencillas personales, y villanos como Shao Kahn siendo reservados para otro tipo de participación, los ideales son los personajes que puedan definir al juego desde el protagonismo.

Por otra parte, la saga de Mortal Kombat en si misma ha tomado una dirección tal que la historia se ha convertido en algo cosmético. Centrados en los cameos y en un gameplay que enfatice la violencia grotesca, la cohesión argumental no demuestra ser una prioridad alta para NetherRealm.

El tráiler expresa esta característica, tras 2 minutos de intrigas sobre la veracidad de las intenciones de Shang Tsung y el retorno de personajes como Fujin y Sheeva, decide cerrar con un nuevo cameo de la cultura pop.

Robocop cierra el adelanto mostrando sus habilidades, destruyendo a sus enemigos con sus armas y brindando un ideal cierre anacrónico a lo que muestra ser Mortal Kombat 11, un juego que no es capaz de tomarse en serio.