Si existe una lista de personas a las que debe quitarse acceso temporal a sus redes sociales, Rob Liefeld, creador de Deadpool, estaría allí.

El hecho de llamarlo “creador de Deadpool” resulta ser una de esas frases promocionales que se adjudican personas para aumentar su propio valor comercial. Usándolo como su carta de presentación, Liefeld busca escalar posiciones en la discusión pública.

En los últimos meses, Liefeld ha denunciado de manera muy abierta que Disney no tiene planes de desarrollar la tercera parte de la exitosa película del mercenario mutante que no se calla.

Considera además que debe ser parte del equipo de productores encargados de la película. Con la idea binaria de que al tener al “creador de Deadpool” en el equipo, el film sería un gran éxito y si no lo tienen sería un fracaso.

Liefeld revelaría posteriormente a io9 que sus palabras fueron sacadas de contexto y que no le molestaba personalmente que Disney no tuviera planes con Deadpool, pero que era una gran injusticia con los aficionados.

Esto generó una fuerte discusión entre los seguidores de Marvel, tanto de los cómics como del MCU, donde se expresaban las distintas facetas del debate. También con el conocimiento de quienes han visto el trabajo de Liefeld.

Rob Liefeld, el chico de los 90

Hay que dejar claro un punto importante: Rob Liefeld desarrolló el diseño principal de Deadpool, pero estuvo lejos de ser su creador. Apareciendo en el cómic New Mutants #98 de 1991, escrito por Fabian Nicieza y dibujado por Liefeld.

Aquella versión estaba muy lejos de ser el personaje que saltaría al cine, sino que se trataba de un nuevo villano lleno de músculos que tenía poderes mutantes similares a los de Wolverine, un personaje sin imaginación propio de los 90.

No fue sino hasta que se dieron sucesivos cambios en la dirección de Marvel y en sus equipos creativos que Deadpool adquirió las características que hoy son su marca registrada. Es el Deadpool que llega al cine.

Rob Liefeld queda entonces como un gran arribista que lanza opiniones que se hacen virales, cuando literalmente no tiene nada que ofrecer al mundo de los superheroes en estos tiempos. Marvel y Disney lo saben.