Estamos a aproximadamente 6 meses de tener ambas consolas de nueva generación en el mercado. Se espera que estén disponibles para finales de noviembre o principios de diciembre por lo que queda medio año para finalmente ponerle las manos encima. Y obviamente con siete años de diferencia entre la anterior, tenemos muchas expectativas puestas en lo que está por venir.

Sin embargo, cada generación esperamos muchas cosas que no terminan pasando o que directamente nunca estuvieron en consideración. Por esto hicimos esta lista, para poner los pies sobre la tierra y hablarles de lo que realmente podemos esperar de la next gen.

Verdadera potencia

Empecemos por el más relevante, el salto en aspectos técnicos se notará y mucho. Ya se ha hecho una comparación entre PS5 y Xbox Series X y la de Microsoft queda mejor parada por poco, a falta de que se muestre qué tan rápido funcionan los SSDs de cada una podemos esperar un salto importante a nivel de consolas y que terminará también afectando a los gamers de PC.

La cantidad de niveles, la calidad de las texturas, el tamaño de los escenarios, las técnicas de filtrado y shaders para mejorar el rendimiento, etc. Todos estos aspectos han sido una limitante importante para muchos desarrolladores, de hecho los que decidieron hacer caso omiso de esto terminaron haciendo títulos enormes con mucha calidad pero que requerían más de 100 GB en nuestro disco duro.

Con la llegada de los SSDs, un procesador personalizado de seis núcleos y una GPU decente estamos ante una revolución realmente significativa. Pero no hay que malinterpretar, los juegos se verán mejor, sí, pero lo que más se notará será una mejora de rendimiento importante. Menos pantallas de carga, escenarios con más detalles, más NPCs en las ciudades y, sobre todo, menos tiempo de espera entre escenarios para simular pantallas de carga.

¿Se acuerdan de esos ascensores de largos trayectos en Dark Souls? ¿o de Lara Croft y Noctis encogiéndose para pasar entre grietas de una gran montaña? En realidad era una pausa obligada para que no viéramos el siguiente escenario mientras se cargaba. Un SSD evitará estos cambios de ritmo tan brutales, dejará crear escenarios grandes que se cargarán mucho más rápido por lo que los creativos tendrán mucha más libertad para hacer lo que quieran.

Final Fantasy XV tenía decenas de grietas como pantallas de carga veladas.

Además, ya está confirmado que ambas consolas llegarán con GPUs de AMD con tecnología RDNA2, es decir que darán soporte a ray tracing, una tecnología revolucionaria que mejora mucho la imagen gracias al machine learning y otras técnicas que básicamente genera una imagen más fotorrealista aún con una iluminación de escándalo

Se ha demostrado que el RTX disminuye mucho el rendimiento de los juegos, y habrá que ver si serán viables en consola, pero tener la opción es ciertamente una ventaja.

Por último tenemos el diseño de sonido, Mark Cerny habló de esto hasta al hartazgo en su presentación. Básicamente el sonido 3D es una ventaja para todo desarrollador, imaginamos que los que estan interesados en juegos musicales y similares podrán sacarle mucho provecho. Pero ya los headset con sonido surround 7.1 hace una generación te dejaban escuchar cada pequeño detalle, así que imaginamos que esta nueva tecnología será aún mejor.

También está el 4K que, según Microsoft, será la regla para muchos juegos, la resolución más alta del mercado (público) es también un salto gigantesco respecto a los 1080p “reglamentarios” de la generación actual. Queda claro que los títulos correrán a 30 FPS si van a 4k, pero eso nunca ha sido un problema en el mercado de consolas y no hace falta añadir que un juego a 4K se ve como lo vemos en los tráilers, el gaming en su máxima expresión. Ahora bien, puede que el 4K no se lleve bien con el ray tracing, pero eso es otro tema que deberemos esperar para confirmar.

Uno de los esquemas mostrados por Cerny en su presentación.

En conclusión veremos un salto en aspectos técnicos muy pronunciado gracias a las nuevas GPUs de AMD y los SSDs. Si lo que dicen los desarrolladores es cierto, puede que los SSD de Sony sean aún más rápidos que lo que usamos actualmente en una PC. De ser así, nos frotamos las manos con pensar en lo que pueden hacer estudios como Naughty Dog o Rockstar con este nuevo hardware y de cómo los ports para PC ya no estarán limitados por las consolas.

Ecosistema duales

Ya es algo que viene pasando pero lo realista es esperar que esta generación le dé la bienvenida a los ecosistemas en paralelo con las consolas. Microsoft ya cuenta con una la Xbox App en PC que nos permite jugar a los juegos del Gamepass y otros servicios en una computadora con Windows 10, ahora mismo podemos jugar casi todo sus títulos exclusivos en PC sin haber tocado una Xbox en nuestra vida.

Esta app tomará más protagonismo cuando se estrene Project xCloud, su servicios de juegos en la nube. Podemos esperar que Microsoft apueste fuerte por un servio de unos 25 o 30 dólares mensuales con acceso al Xbox Game Pass, Xbox Gold, Project xCloud y todos los servicios adjuntos. Por lo que su ecosistema se expandiría entre consolas, computadoras y dispositivos móviles de Android y iOS. El equipo verde daría el salto a muchos dispositivos de un solo golpe y esto puede ser la clave de su éxito.

Por su parte, Sony ha dado pasos más lentos en este aspecto. Se aliaron con Microsoft para ofrecer servicios en la nube y publicarán dos de sus grandes juegos en PC, Death Stranding en julio y Horizon Zero Dawn en verano. Además, PlayStation Now es jugable en PC y dio acceso temporal a títulos como God of War, Bloodborne (aún disponible) y la saga Uncharted.

Así que se notan semillas para sembrar un ecosistema similar al de Xbox y es posible que durante esta generación Sony finalmente dé el salto a PC y dispositivos móviles. Solo hace falta que, como Microsoft, dejen al usuario de PC descargar los títulos en lugar de tener que depender de la conexión a internet. No vendría nada mal y la compañía japonesa demostraría que ha aprendido de sus errores como el de retrasar el juego cruzado por mucho tiempo.

Ahora mismo podemos ver que el camino está marcado, solo hace falta recorrerlo por completo y que ese camino también pase por lanzamientos en Latinoamérica ya que, por ejemplo, PS Now no está disponible fuera de Europa y Estados Unidos.

Juego en la nube

PlayStation Now llegó primero pero fue Google Stadia la que abrió la caja de pandora, el juego a través de streaming ya está acá y no ha sido la revolución esperada y hay muchas razones por la que no fue así pero es un tema para otra lista. El asunto es que esta generación también ha ido marcando los pasos para el juego en la nube y puede que la siguiente sea cuando finalmente tome el protagonismo que todos queremos.

PlayStation Now existe desde finales de la generación pasada y claramente necesita un impulso, la adición de juegos exclusivos es un gran paso, la llegada a PC es otro pero puede que Azure, los servidores de Microsoft, sean el paso definitivo para que PS Now se vuelva una opción viable para todos. Ya que ahora mismo solo es un servicio que algunos usuarios usan para descargar títulos.

Kenichiro Yoshida, CEO de Sony, junto a Satya Nadella, CEO de Microsoft.

Por su parte, Project xCloud parece venir con las cosas más claras y más fuerte que PS Now y al nivel de Stadia. El problema de la plataforma de Google es la falta de juego cruzado y de juegos, al parecer una conexión a internet buena ya es suficiente, pero la falta de jugadores hace que sus modalidades online estén desiertas. Eso sí, esto apenas comienza y no dudamos que Stadia llegará más lejos ahora que tiene una versión gratuita.

Imaginamos que el juego en la nube en líneas generales no será relevante y completamente viable y dominante sobre otras plataformas hasta al menos dentro de una década, pero también imaginamos que viviremos su evolución a lo largo de esta generación y, quién sabe, puede que no haya una generación siguiente a PS5 y Xbox Series X y la nube las sustituya.

Retrocompatibilidad

Esta ya está confirmada, más o menos. Microsoft ya ha dicho en varias ocasiones que Xbox Series X no solo tendrá retrocompatibilidad con Xbox One, sino con Xbox 360 y la primera Xbox. El equipo de Phil Spencer parece ir a por todas con esta generación y sabe que esto le ganará mucho terreno ya que no habrá miedo a comprar una nueva consola ya que podrás seguir jugando tus títulos preferidos en este nuevo aparato.

La llegada de la Xbox One y PlayStation 4 cortó de raíz el buen momento de muchos juegos online que no pudieron seguir actualizándose en PS3 y Xbox 360, por lo que muchos gamers tuvieron que elegir entre conservar su consola y seguir jugando lo que les faltaba probar o comprar una nueva. Además, mucho tenían vender la consola actual para conseguir la nueva e hizo todo más engorroso.

La retrocompatibilidad que ofrece Microsoft elimina todos estos problemas, tus partidas guardadas incluso seguirán allí en la nube así que puedes vender tu One sin problemas y retomar todo con la nueva Series X, y a mejor calidad y resolución, nada que objetar.

Por su parte Sony confundió un poco con su “100 juegos retrocompatibles“. En realidad Cerny se refería a que habían probado más de 100 títulos de PlayStation 4 en una PlayStation 5 y la mayoría “funcionaban bien”. Habrá que ver cuanto es esa mayoría, aunque de igual forma Cerny prometía que los juegos con problemas serían optimizados.

Desde aquí esperamos que la retrocompatibilidad de PlayStation 5 sea de buena calidad y que toda la confusión sea solo un problema de comunicación por parte de Cerny. Ahora mismo está confirmada, pero habrá que ver qué títulos no forman parte de esa mayoría,  si la retrocompatibilidad será digital o incluirá también los discos físicos y tomar en cuenta que no será retrocompatible con PlayStation 3, 2 y la consola original.

De igual manera la retrocompatibilidad ya las hace mejores consolas que sus antecesoras y las hará momentáneamente las consolas definitivas de cada compañía.

El típico error de la generación

Nos permitimos terminar nuestra lista con un poco de humor, aunque tampoco ocultamos ninguna verdad con esto. Deberemos prepararnos mentalmente para un error de ambas compañías, es una expectativa sumamente realista y la opción más viable para conservar nuestra salud mental. Históricamente cada generación ha traído malas ideas y malas prácticas y solo queda esperar cuándo y cómo meterán la pata Microsoft y Sony.

Sony lanzó la PlayStation 3 a US$ 600 dólares y con una arquitectura interna que perjudicó al desarrollo de juegos, Microsoft produjo millones de consolas destinadas a encontrarse con el anillo rojo de la muerte. Luego la PlayStation 4 tuvo un porcentaje de fallas relativamente alto en su lanzamiento y la One iba a venderse mucho más cara, con un Kinect bajo el brazo y con un sistema que no permitía usar juegos de segunda mano.

Todas estas medidas fueron un escándalo en su momento y afectaron gravemente a ambas compañías, sin embargo, han logrado recuperarse como podemos ver actualmente. Así que si notan algún error del mismo calibre, recuerden que quizá esta es lo más realista que podemos esperar para la siguiente generación. Y sin embargo esto no significará la muerte de las consolas como se viene pronosticando desde hace años.

Aún así, esperamos que estos errores no estén relacionados con los otros puntos de esta lista, esperamos que la retrocompatibilidad sea lo prometido al igual que el poder de las nuevas GPUs, la rapidez de los SSDs y que la implementación de los respectivos ecosistemas sea lo ideal para todos. Hay que recordar que las promesas de principios de generación suelen caerse rápidamente y que muchos aspectos están inflados con mucho marketing. Así que lo recomendable es no comprar ninguna consola hasta que sepamos toda la verdad.

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