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¿Por qué “trap” en anime es un término transfóbico? Te explicamos las razones

Una de las características del anime es su forma exagerada de aplicar normas sociales de los japoneses, generalmente con intención humorística.

Expresiones exageradas, acentos forzados y referencias internas que suelen pasarse por alto en muchas ocasiones, especialmente en Occidente. En cierto modo, los fans del mundo occidental han encontrado la forma de “rellenar” ese vacío con sus propias ideas.

Estas formas de pensar no surgen siempre de lugares positivos, sino más bien de visiones sustentadas en la ignorancia del material que se consume y las propias ideas de la persona.

Si cada una de estas personas accede a las redes y encuentra personas con su misma forma de pensar, sus formas de pensar se expanden. De este gran caldo de cultivo empiezan a surgir formas de ver el contenido y su consumo.

Una subcultura que en el lugar y el momento equivocado puede transformarse en un universo tóxico, especialmente con temas muy delicados.

Con esta introducción llegamos a la idea general de como las subculturas de foros de anime empezaron a mimetizarse con otros fandoms a principios del siglo XXI.

Pero uno de los términos más ofensivos y peligrosos todavía persiste en el imaginario colectivo, la palabra trap.

Un meme, un fetiche y un insulto

Los foros de SomethingAwful y el alzamiento de 4chan representan el origen del término que hoy nos ocupa, “trap”.

La frase expresada por el Almirante Ackbar en Star Wars: The Return of the Jedi en la batalla final contra la Estrella de la Muerte fue tomada como referencia para un chiste.

Ante la imagen de una chica atractiva de un anime que resulta ser un chico, se colocaba la frase para detener al potencial hombre incauto que dijera que era linda. Muchos cayeron, otros advirtieron, todos rieron.

Rápidamente, el término dejó el mundo del anime y manga para dar el salto a toda la comunidad, donde incluso sus miembros lo llevaron como un estandarte comunitario.

La simplificación del lenguaje de 4chan hizo el trabajo completo. Trap era el diminutivo con el que envolvían a mujeres trans, hombres travestis, drag queens y toda clase de persona diversa sexualmente.

Masificado, traducido a diversos idiomas y envuelto en una hilera de versiones del mismo chiste, la “trampa” o el “engaño” habla de lo poco que ha cambiado el mundo en cuanto a la aceptación de la diversidad.

Apologistas del insulto

El incremento en la notoriedad de voces transgénero en la cultura del internet y en los medios tradicionales eventualmente salpicó al uso de esta palabra como un insulto transfóbico.

El pozo de dudoso contenido que es 4chan dio pie a numerosas microcomunidades en la que “trap” como término ofensivo se hizo recurrente y parte del léxico de grupos de odio abiertamente constituidos.

La marca histórica de este uso del mainstream vino de parte del antiguo líder (o “Grand Wizard”) del Ku Klux Klan David Duke, quien declaró “Traps are gay” en su cuenta de Twitter en la primera portada de una mujer trans, Ines Rau, en la revista Playboy.

https://twitter.com/DrDavidDuke/status/920740830297690112?s=20

Con el auspicio de un racista confeso, muchos usuarios se intentaron distanciar de su “uso negativo”, buscando excusas para no asociar su uso de la palabra con ofensa a un grupo discriminado.

Podemos listar sus excusas en varios grupos.

“Es parte de la cultura del anime”

La mentira más común de la que se arman las personas que usan abiertamente el término abraza la idea de que es parte de la cultura del anime.

Desde hace años, las series de anime tienen personajes que destacan por tener características opuestas de su género y, en consecuencia, ser capaces de engañar a otros personajes. Esta es la “trampa”.

En Japón esto es conocido con términos como “otokonoko” o “josei”, que suelen definir a este tipo de personajes. Suelen ser personajes con intenciones humorísticas, versiones exageradas del “chiste gay” que no ha progresado en el humor del país del sol naciente.

Curiosamente, los términos usados para definirlos no son equivalentes a trap, dado que significan literalmente “travesti”, es decir, una persona que utiliza atuendos e identificadores del sexo opuesto.

No involucra el engaño como un factor definitorio, como si lo hace el decir trap.

Exclusión selectiva

Muchos usuarios del término se defienden de no ser considerados como discriminadores poniendo delante su aprecio a las personas que califican con esta palabra.

“¿Cómo va a ser una ofensa si yo amo a los trapitos?” es la respuesta común que vemos en casos de este estilo. “Personajes así nos ayudan a comprender a las traps de verdad” suelen decir otros sujetos de poco criterio.

Explicar que no es un término insultante a la gente trans parece una causa en la que muchos se aferran. Todo en la búsqueda de justificar sus gustos sin ser vistos como patanes.

La realidad del asunto

Con casi 20 años de uso público, ya viene siendo tiempo de que la gente entre en contacto con la realidad.

Trap es un insulto para las personas trans. No hay discusión al respecto. Por cada Astolfo o Bridget o cualquier hentai con tema del travestismo que utilice una persona para justificar su uso está errada.

¿Por qué es un insulto? Porque habla directamente que la gente trans tiene el objetivo inmediato de engañar a personas con fines sexuales.

Desde sus orígenes se trataba de ello, cómo hombres heterosexuales caían en “la trampa” de ligar con una trans. El chiste, la mofa y los comentarios de grupo.

Pero habla de la muerte, la violencia y el escarnio hacia las personas transgénero. Cientos de mujeres trans han muerto a manos de hombres que afirmaban “amar a las traps” pero veían sus masculinidades fragmentadas.

En muchos países del mundo ser transgénero está penado por la ley, en otros es un circo legal el poder reclamar derechos.

En muchas regiones de Estados Unidos existe la jurisprudencia del “gay panic” donde una persona identificada como hetero puede alegar haber sido engañado y salir impune de cometer homicidio.

Pero como es divertido decir “trapito” y hacer ofensas en línea disfrazados de chistes, vemos como se justifica todo con banalidades en redes sociales.

Seas hetero, gay, lesbiana, bisexual, transgénero o cualquier forma de la diversidad, el respeto es lo más importante. No usen la palabra trap.