PARIS, FRANCE - NOVEMBER 17: Nobuo Uematsu performs at La Cigale on November 17, 2012 in Paris, France. (Photo by David Wolff - Patrick/Redferns via Getty Images)

Final Fantasy, el juego de 1987, iba a ser la “Fantasía Final” de Hironobu Sakaguchi, SquareSoft había lanzado al menos una decena de juegos distintos, y cada uno era menos exitoso que el anterior. A estas alturas Nobuo Uematsu ya era parte de las filas de Square y Sakaguchi le hizo una llamada para que se uniera al proyecto de la última fantasía.

Resulta que esa no fue la última y que la franquicia está muy lejos de terminar, el juego fue todo un éxito en Japón y se “porteó” a más de 10 sistemas luego de su estreno. Este primer juego nos regaló temas tan importantes como el “opening theme”, un tema de apertura que sigue usándose para todos los Final Fantasy, y que parece que mejora con los años.

El compositor de este tema y de toda la banda sonora del juego fue Nobuo Uematsu, un verdadero maestro que ha recibido halagos por parte de toda la industria, es considerado el John Williams de los videojuegos y se la ha reconocido en medios tradicionales como la estación de radio Classic FM del Reino Unido que incluso lo incluyó en su Hall of Fame de música clásica.

Actualmente ocupa el puesto número 171 de este salón de la fama lleno de otros grandes como Beethoven, Chaikovski o Morricone. En 2012 se coló en top 3, ocupando su lugar gracias a temas como Aerith’s Theme, Opera Maria & Draco y One-Winged Angel. Pero ¿Quién es Uematsu-san? Para muchos es como si saliera de la nada, y es normal no conocerle si no eres fan de la cultura japonesa y la industria videojueguil de esta región.

Los inicios en la industria

Nobuo Uematsu es un músico que aprendió por su propia cuenta, su título de la Universidad de Kanagawa es de Literatura Inglesa y fue su hermana mayor la que aprendió a tocar piano desde pequeña. Eso no evitó que Uematsu intentara por su propia cuenta al punto de que fuera contratado para tocar en diferentes eventos y componer música de comerciales. Su trabajo de 8 AM a 5 PM era en una tienda de música, y fue allí donde un empleado de Square le comentó la posibilidad de conseguir dinero componiendo para sus juegos.

El músico confiesa que en su momento pensó que iba ser un trabajo de una sola ocasión, no tenía ni idea. Cruise Chaser Blassty fue su primer juego, se publicó en abril de 1986 y, tal como casi todo lo de Square antes de Final Fantasy, pasó sin pena ni gloria. Sin embargo, ya podía notarse el talento de Uematsu en canciones como la del tema principal.

Fiesta de lanzamiento de Final Fantasy, Uematsu está resaltado (foto cortesía MeriStation)

Recordemos que esta era la época de la música de 8 bits, hoy llamada “chiptune”. La composición del tema principal de Final Fantasy se hizo con estos sonidos, es decir música de sintetizador que funcionaban a través de un software. En el siguiente video recopilatorio pueden escuchar la versión de ese tema en todos los Final Fantasy que lo tuvieron, el primero de todos les sorprenderá en comparación con el último.

Y es que Uematsu comenzó como el maestro del chip tune junto a muchos otros de la época que solo podían producir juegos con ese género musical debido a las limitaciones técnicas de las consolas de entonces. Pero sus grandes logros llegaron con la llegada de la generación de PlayStation One, los CDs permitían reproducir videos prerenderizados, así como música instrumental, ya no más chiptunes.

Chrono Trigger y Final Fantasy

Pero no nos adelantemos. Antes de que Final Fantasy VII llegara y cambiara el mundo de los videojuegos, Uetmasu trabajó en toda la saga, Chrono Trigger, Romancing SaGa y The Final Fantasy Legend. Su trabajo en Chrono Trigger es bastante especial, el chip de sonido producido por Sony para Super Nintendo ayudó bastante a la digitalización de la música, a estas alturas se podían simular sonidos mucho más acordes para una industria de millones de dólares.

Sin embargo, queda claro que el poder usar instrumentos ayudó bastante al compositor, de hecho un par de sus canciones más aclamadas, Opera Maria & Draco y Dancid Mad son de Final Fantasy VI, una era antes de PlayStation. Y es que las nuevas versiones orquestales se escuchan obviamente mucho mejor que las originales, y esto sigue siendo mérito de Uematsu.

La época recordada

Pero fue en 1997 cuando comenzó la “era dorada” de Uematsu, Final Fantasy VII ese año, el VIII un par de años después y el IX en el 2000. Square Enix presentó tres RPGs brutales en un transcurso de tres años, uno con ambientación cyberpunk, otro con ambientación costumbrista/bucólica y otro que combinó los dos. El músico se adaptó perfectamente a cada situación y pudo ofrecernos temas tristes, como si los héroes estuvieran de capa caída y luego temás mucho más animados para las aventuras donde el mundo no estaba tan mal como en Midgar.

De hecho, fue elegido para el Hall of Fame de Classic FM por temas de estos tres juegos. One-Windged Angel es el tema de Sephiroth, a estas alturas casi todos lo conocen, pero igual lo dejamos a continuación. Uematsu luego confesó que se inspiró en Purple Haze de Jimmy Hendrix para este tema y sí, ciertamente tienen un gran parecido en sus primeros compases.

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Otro tema importante Aerith’s Theme, la canción dedicada a la chica dulce que conocemos junto a las únicas flores que vemos en el juego, como si fuera lo más bello del yermo. Su tema representa bien esto y puede que todavía saque alguna lágrima a los que la vieron caer en el FFVII original.

De Final Fantasy VIII podemos sacar varios temas pero el más recordado es Liberi Fatali, el tema que podemos escuchar durante la presentación y que rivaliza con One-Winged Angel como uno de los más dramáticos de la franquicia entera. Como curiosidad hay que mencionar que el tema se utilizó durante los Juegos Olímpicos de Atenas para la presentación de nado sincronizado femenino.

Final Fantasy IX era mucho más animado en sus temas, su estética visual también lo era así que todo venía de la mano. Crossing Those Hills es uno de esos temas que no evocan ningún momento importante pero sí las transiciones entre regiones, un tema pegajoso y que, por alguna razón, sencillamente nos hace sentir bien y con ganas de seguir explorando.

Renuncia y trabajo independiente

Fue a partir de entonces cuando el compositor empezó a alejarse de la idea de componer la banda sonora entera de un videojuego, al menos para Square Enix. Compuso en equipo la banda sonora de Final Fantasy X, XI y XII. Para la décima entrega se apoyó en Masashi Hamauzu y Junya Nakano; en la décimo primera requirió la asistencia de Naoshi Mizuta y Kumi Tanioka; y para la décimo segunda recibió la ayuda Hitoshi Sakimoto, con quien también colaboró para Final Fantasy Tactics Advance.

En el medio de todo esto Uematsu renunció a su puesto en Square Enix, aunque continuó como freelancer. Al parecer, la nueva ubicación de sus oficinas Shinjuku, Tokyo, no eran de su agrado, al mismo tiempo quería un poco más libertad por lo que en 2004 se despidió luego de casi 20 años trabajando para Square.

Aún así Zanarkand, el tema de nostalgia por excelencia vino de su mano y el tema principal de Final Fantasy XII es una actualización del tema principal de la franquicia. Este último es quizá la mejor versión del mencionado “opening theme”, el primero que compuso en 1987.

En esta época posterior a su renuncia trabajó en varios proyectos de Square Enix, pero ya no a tiempo completo, y se dedicó a proyectos más pequeños de otros estudios como Mistwalker, la compañía fundada por Hironobu Sakaguchi, el creador de la saga Final Fantasy que también se había desvinculado de Square Enix. Con él compuso la banda sonora de Blue Dragon, Lost Odyssey, Away: Shuffle Dungeon, The Last Story y Terra Battle.

Los temas de Lost Odyssey y The Last Story tienen mucho de lo que escuchamos en Final Fantasy, los temas principales de ambos juegos son otras joyas inolvidables, “atrapadas” en títulos menos conocidos.

Presentaciones personales

A partir de la década del 2010, Uematsu empezó a tocar en muchos conciertos, tanto en aquellos organizados por Square Enix, como en los de su banda, Earthbound Papas, bajo su propio sello discográfico, Dog Ear Records. Su momento más icónico sobre un escenario fue en una Anime Boston, el músico se presentó por sorpresa con la Video Game Orchestra para tocar en su piano One-Winged Angel. Pueden ver su aparición a partir del minuto 4:00.

A partir del 2018 se le consideró retirado ya que canceló muchas de sus giras por problemas de salud que no reveló, desde entonces no ha estado en más presentaciones en grandes escenarios, aunque sí volvió a Square Enix para ayudar a componer la banda sonora de Final Fantasy VII Remake y nos dio un nuevo tema con una armónica que resalta bastante.

Merecido retiro

A estas alturas cuenta con más de 75 juegos en su currículum como compositor, 10 películas y otros tantos cortometrajes animados. Además, tiene fama de buen tipo, acá podemos verlo con Kabukin, uno de los YouTubers del canal EDAMAME Arcade Channel, y se le ve cómodo con sus fans.

Hay poco más que agregar para hablar de este compositor, es de lo mejor que hemos tenido en la industria y ha inspirado a muchos más a seguir sus pasos, de hecho, la saga Final Fantasy sigue siendo alabada por la calidad de su banda sonora y, a pesar de las críticas dispares de Final Fantasy XV, su banda sonora es de la que queda mejor parada.

Así que el compositor fue ladrillo importante para cimentar el comienzo de la era de los videojuegos después de Atari, después del crash. La fantasía final de Square Enix sigue en pie y uno de de los elementos más importantes para que fantasía continuara fue Nobuo Uematsu. Son muchos los artistas que trabajan a diario para mantener esta industria andando, Uematsu fue uno de los más talentosos, pero también uno de los que trabajó más duro, y por ello y mucho le estaremos agradecidos eternamente.