El reciente reporte de acusaciones de abuso sexual a miembros de la comunidad de Smash ha causado revuelo en Nintendo.

La casa japonesa respondió ante la situación con una declaración oficial en la que han condenado los actos denunciados y poniéndose de lado de las victimas de estos terribles actos.

“Desde Nintendo, estamos profundamente preocupados por las acusaciones presentadas a varios miembros de la comunidad de gaming competitivo. Son absolutamente reprensibles.

 

Queremos dejar claro que condenamos los actos de violencia, acoso y explotación contra las personas que los han sufrido y respaldamos a las víctimas”.

Una situación que inició con la denuncia pública de Cinnamon Dunson, conocida como “Cinnpie”, de parte del jugador Troy Wells (Puppeh), en la que expuso a la comentarista de haber forzado una relación con él.

Cuando Puppeh tenía 14 años, fue manipulado por Cinnpie, de 24, para tener una relación inapropiada. La denuncia inició una serie de respuestas de parte de la comunidad, con otros jugadores confesando haber recibido tratos similares con otras figuras de importancia.

Zack Lauth (CaptainZack) denunció a Nairoby Quezada (Nairo) de haber tenido relaciones sexuales en 2017, cuando Lauth tenía 15 años y de haber recibido compensación económica por su silencio.

Nairo negó las acusaciones hasta que Lauth expuso su evidencia, llevándolo a borrar sus redes sociales. A este le siguió Jason Bates (ANTi) quien fue acusado de tener relaciones con menores de edad tras exponerse mensajes de texto con otros jugadores.

El patrón de estos casos han sido abusos a personas menores de edad involucradas en la comunidad de Smash por miembros de mayor rango, exhibiendo un lado muy oscuro de lo que era considerada como una de las comunidades más unidas de los Esports.

Todavía queda mucha tela que cortar, pero los escándalos continúan apareciendo y muchos grandes jugadores se están cayendo de sus pedestales.