La Nintendo Entertainment System pertenece a la tercera generación de consolas y es la segunda consola de Nintendo aunque podría ser perfectamente la primera, si se quiere. Y es que todo lo que hizo a Nintendo antes de la NES también fue antes del crash del videojuego, por lo que la llegada de esta consola no era más que el comienzo de una nueva era, la que aún vivimos hoy,

Todo comenzó en manos de Masayuki Uemura que había recibido una orden por parte Hiroshi Yamauchi, presidente de Nintendo, que supuestamente estaba en estado de ebriedad cuando le habló. El mandamiento era que debía liderar un nuevo proyecto que dejara a atrás a todos los competidores con una consola de videojuegos. A Nintendo le había ido bien con su Color TV-Game, la primera consola que lanzó sólo en Japón que vendió 3 millones, cifras buenas pero no suficientes como darles un lugar como el que tenía Atari en América.

Uemura y su creación.

Además, Nintendo se estaba ganando el respeto de la misma Atari en la que hizo varios tratos para que pudieran publicar juegos como Donkey Kong o Super Mario en sistemas Atari, de hecho, hubo un par de esos en América. Pocos conocen este juego de Mmario en la Atari 2600, ya nos daba una idea de lo que se venía en unos años.

Una gran idea

Pero el nuevo proyecto iba a llevarlos a la cima, o esa era la idea de Uemura que quiso adentrarse de nuevo al mundo de las consolas con una consola de 16 bits. Yamauchi evitó esto ya que consideraba que una tecnología tan avanzada para el momento iba a ser cara y pretenciosa a ojos de los que no fueran tecnófilos.

Por eso se “conformaron” con la NES, una consola de ocho bits con un procesador Ricoh 2A0 que se basaba en otro procesador creado por Moss Technology, la PPU (Picture Proccesing Unit) tenía 2 kb de ram, la posibilidad de conseguir más en cartuchos y soportaba 64 sprites en pantalla. Además podía reproducir hasta 48 colores, pero solo 25 al mismo tiempo y su resolución máxima era de 256×240 pixeles. Nintendo quería ofrecer una mejor Atari para Japón y lo logró, el mercado en este país era distinto pero de igual manera se alejaron de la idea de “consola de videojuegos” ya que luego del crash las consolas tenían una fama terrible.

La consola vendió 2.5 millones de copias en Japón (luego de que tuvieran que reemplazar la tarjeta madre en último momento por un error de ensamblaje) y en seguida comenzó el proyecto para lanzarla en América, una historia que se entrecruza con la de R.O.B y que ya les contamos hace poco. El amigo robótico fue un caballo de Troya que se introdujo en los hogares con la excusa de ser un juguete de tecnología avanzada y que atraía a los más pequeños de la casa. Su utilidad era casi nula pero la consola ya estaba en casa y poco después llegaron los juegos de franquicias que hoy vemos cómo cumplen 30 o 35 años cada tanto.

Con América hubo más problemas que con Japón, era un mercado que no conocían y tuvieron que hacer una prueba de mercado en Nueva York. Nadie quería aceptar un “sistema de entretenimiento” con un robot y un par de juegos para este, la tiendas no iban a tomar el riesgo por lo que Nintendo tuvo que hacerlo.

Nueva York, 1985. Foto cortesía The Video Game History Foundation.

Básicamente Nintendo regalaba las primeras copias a las tiendas, si las vendían, estas podían quedarse con la ganancia y si no, las devolvían sin perder nada. Así era la confianza de Nintendo en su consola que vendió por montones en USA, mucho más que en su propia tierra natal (34 millones en América y “solo” 20 en Japón).

Dictadura del monopolio

La competencia de Nintendo fue casi testimonial hasta que llegó la Sega Genesis que obligó a la gran N a lanzar la Super Nintendo en los 90. Pero entre 1983 y 1990 Nintendo sostuvo un monopolio que incluso le ganó cierta mala fama por sus políticas restrictivas con los third party.

Para evitar que muchos desarrolladores crearan títulos para la MSX, la Commodore o la Sega Master System, Nintendo les notificó que solo podían lanzar juegos en NES y aquel que rompiera el trato no iba a trabajar más con Nintendo. Otra decisión drástica pero justa estaba destinada a controlar a los “piratas”, un chip dentro de la NES evitaba la reproducción de juegos fuera de su región o sin licencia, Nintendo lanzaba juegos al mismo tiempo que luchaba contra copycats y contrabandistas, así que ya saben de dónde proviene su persecución contra los sitios webs de descarga de ROMS.

Konami debió lanzar Metal Gear 1 en la NES debido a su éxito.

La NES era la envidia de todos y también un ejemplo, no fueron pocas las consolas provenientes de China que simulaban ser una NES. Estás llegaron a muchas partes de Asia y Latinoamérica, tenían un look parecido a la Famicom y ofrecían el software de prácticamente todo el catálogo de NES en un solo cartucho. A pesar de todo Nintendo se alzó como ganador de la generación, aunque en aquellos tiempos no se les llamara así.

Meses de trabajo

La idea de llamarle Famicom inicialmente vino de la esposa de Uemura, a este le pareció una buena idea ya que había que alejarse del término de consola y las computadoras personales eran la nueva moda gracias a los dos Steve e IBM. Había muchas computadoras que simulaban ser consolas y viceversa, por lo que Nintendo eligió un nombre que encajaba en la industria del momento.

La Famicom arriba y la NES abajo.

Para su lanzamiento en América hubo varios cambios, sobre todo a como lucía por fuera, la caja gris es como la recuerdan casi todos de este lado del charco, así como el botón de expulsión de cartuchos que no estaba incluida en la consola japonesa que ni siquiera podía desconectar los controles. La versión americana era mejor en todo sentido, pero las diferencias no eran las mismas que la de una PlayStation 4 a una PlayStation 4 PRO, por ejemplo.

Después de la Apple II nadie quería saber de consolas.

Entonces el “timeline” de la NES fue: lanzamiento en Japón con el nombre “Famicom” en 1983, lanzamiento en América (experimentos de mercado en Nueva York) en 1985, lanzamiento en parte de Europa en 1986 y el resto del mundo 1987 en adelante. En casi todos los mercados se vendía a unos 180 dólares (400 actuales), al menos al inicio ya que esa versión llamada “Deluxe Set” incluía a R.O.B, la pistola y otros accesorios para el robot así como el juego Duckhunt y Gyromite. Sin embargo, luego del boom de R.O.B el pack más vendido fue el básico a solo US$ 99.99 con Super Mario incluido, el juego más popular de la década. Por último, en 1993 se lanzó la NES-101 que era básicamente una fusión entre la Famicom y la NES, fue la última edición oficial de la consola (hasta la Mini de hacer un par de años) y Nintendo finalmente la descontinuó en 1995.

Si se preguntan por qué nunca hubo un trato con Atari, pues no hay una respuesta clara. Atari no tuvo una buena visión de negocio y tampoco estaban en buena posición en estas fechas. Se rumorea que Atari iba a publicar la NES en América pero uno de sus competidores, Coleco, mostró su consola corriendo Donkey Kong, un título por el que habían pagado la licencia exclusiva, esto alejó las relaciones entre Nintendo y Atari, lo que obligó a Nintendo a publicarse a sí misma.

El equipo SWAT

Uno de los equipos responsables de que la consola haya tenido el éxito que tuvo en América es el que se conocía como Nintendo SWAT, un grupo de 12 personas que incluía a Minoru Arakawa, presidente de Nintendo of America, Howard Phillips gerente del depósito y tester, Don James, productor y gerente de depósito y otros como Lance Barr, Gail Tilden, Ron Judy y Bruce Lowry, todos vendedores o expertos en marketing.

Como dijimos, tuvieron que convencer a los vendedores de tiendas a aceptar las consolas sin riesgo de perder dinero por 90 días. Además, caminaron por toda la ciudad durante estas fechas, de noviembre a diciembre del 85, para conseguir vendedores que además quisieran reproducir los juegos en sus TVs más grandes, todos eligieron Baseball por encima de Mario por la pasión norteamericana por este deporte.

Don James también fue precursor de la ESRB.

Muchos integrantes de este grupo “SWAT” relatan como han sido las noches en que más trabajaron, apenas tuvieron descanso y se encontraron con muchas personas que directamente estaban en contra de los productos japoneses. Las ventas iniciales no fueron las mejores, pero valían. Casi 100.000 copias entre noviembre y diciembre, poco después llegaron los resultados de las encuestas, Nintendo había vendido gracias a R.O.B, pero ahora era hora del software de calidad.

Inicialmente la consola tenía los siguientes juegos: 10-Yard Fight, Baseball Clu Clu Land, Duck Hunt, Excitebike, Golf, Gyromite, Hogan’s Alley, Ice Climber, Kung Fu, Pinball, Soccer, Stack-Up, Tennis, Wild Gunman, y Wrecking Crew. Increíblemente no hay fuentes claras respecto a la fecha de lanzamiento de Super Mario, algunos afirman que también fue un título de lanzamiento, mientras otros hablan de enero de 1986. El juego del fontanero se había lanzado en Japón en septiembre, había sido popular en arcades, pero dudamos que Nintendo haya pensado en traducirlo y prepararlo para América cuando ni siquiera sabían si les iba a ir bien, así que creemos más a la versión de enero del 86.

Esta madre probablemente desembolsilló 180 dólares poco después.

Lo que fue el mejor catálogo de la historia

Como en aquel momento la competencia no era tan feroz y no se exigía a las compañías que lanzaran un AAA tras otro, Nintendo pudo mantener el dominio con estos títulos iniciales y de a poco llegaron más como Metroid, Castlevania, Donkey Kong, Final Fantasy y The Legend of Zelda, sabemos que esos nombres algo recuerdan pero además había otros menos conocidos como Kun Fu, Mike Tyson’s Punch Out, River City, Adventure Island y Track & Field.

Antes de los 90 llegaría Super Mario Bros. 2, The Legend of Zelda II: Adventure of Link, Contra, Mega Man y Duck Tales. Por último la llegada de la SNES no evitó que la NES recibiera Super Mario Bros. 3, probablemente el mejor juego de la consola, Kirby Adventure Land y Mega Man 3. Todo lo nombrado es de lo mejor de aquel momento y faltan muchos más, así que se podrán imaginar el monopolio que tuvo Nintendo en sus manos por unos 5 años.

La NES no era precisamente un portento de hardware pero ofrecía imágenes más fluidas que las del Atari. Sus controles eran cómodos y todo el marketing a su alrededor generaba una sensación de jovialidad y de juegos para relajarse, la gran N se había logrado alejar de la imagen de “shovelware” que Atari se echó encima y así finalmente se hizo un espacio, a base de trabajo y ambición.

La NES es probablemente la madre de la industria, ciertamente la época arcade y Atari vinieron mucho antes, pero la NES revitalizó una industria que languidecía y que realmente parecía que iba a morir. Los videojuegos hacen tanto o más dinero que las películas, nuestro medio de nicho se volvió muy popular y en gran parte se lo debemos a Nintendo y su, casi necia, ambición inicial por entrar a un mercado que conocían solo hace un par de años.

Lo que vemos hoy se lo debemos a todos aquellos que trabajaron en esta consola y que ya nombramos en este recuento, el saber que la existencia de esta consola dio paso a casi todas las grandes franquicias que conocemos hoy nos anima a adquirir una NES Mini, aunque sea tan solo como un agradecimiento tardío.