‘Fruits Basket’ nos regaló esta semana un vistazo a lo que los protagonistas esperan o temen del futuro, con las entrevistas para conocer el camino que seguirán tras culminar la escuela.

A un año y medio de su graduación, tanto los Sohma como Tohru y sus amigas tienen mucho que descifrar, a la vez que descubrimos más del pasado de Yuki mientras fortalece su relación con Ayame.

Mayu nos está esperando

Las entrevistas para padres y alumnos comienzan y enseguida descubrimos los caminos que desean tomar Uotani y Hana, siendo la primera una modelo y la segunda contentándose con tan solo sobrevivir a la preparatoria.

Para Tohru y Kyo las cosas pintan diferente. Tohru se aferra incansablemente a la idea de trabajar después de culminar su educación media, tal y como prometió a su madre, pero esto pareciera no ser su propio deseo, sino algo que la atormenta desde lo más profundo.

Con las últimas semanas donde ha recordado una y otra vez a su madre en momentos de extremo dolor, Tohru ha encerrado sus emociones y estas parecieran estar a punto de desbordarse de la caja que guarda en su corazón.

Para Kyo, cuyo prospecto es salir de la escuela para ser encerrado por Akito, su falta de visión del futuro le impide ver opciones que para los demás son más sencillas. Sin embargo, el gato cuenta con el sensei, quien está dispuesto a esperar por su decisión le tome el tiempo que le tome.

Escúchame, por favor

Si bien el episodio tocó un poco de las vidas de todos, el eje principal es sin duda la batalla de Yuki por liberarse de las ataduras de su familia, comenzando por afrontar la reunión junto a su madre.

Aunque intenta que lo escuchen, su mamá ya trazó su vida, Yuki se convertirá en la cabeza de los Sohma y para ello debe asistir a una universidad de buena reputación para adquirir el título con méritos.

Ahogado ante el futuro que impone su madre, Yuki es salvado por la llegada de Ayame, descubriendo que su alocada personalidad es el antídoto contra el mal humor de la mujer que lo crió y que con su hermano y Tohru a su lado puede enfrentar lo que sea.

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Estoy vivo

Una vez que su mamá sale de la sala por el comportamiento de Ayame, Yuki la sigue, notando que la mujer que lo intimidaba desde pequeño, que lo abandonó en la oscura habitación de Akito, es tan solo una persona.

Notando la diferencia entre el pasado y el presente, Yuki se arma de valor y le pide a su mamá que lo deje vivir su vida, que aún con su negativa planea hacerlo y si fracasa estará orgulloso porque lo hizo bajo sus propios términos.

Asegurando que aun así ira a la universidad, aunque será una que él escoja, madre e hijo se separan, dándose cuenta que ambos han cambiado para bien o para mal.

Ideas finales

Como todos los capítulos de Furuba desde el inicio de su segunda parte, las emociones están a flor de piel, en especial para el ratón del zodiaco chino, quien ha recorrido un largo trecho en el camino de la madurez.

Con nuevos amigos de su lado en el consejo estudiantil, Ayame y Tohru, Yuki está creciendo como un hombre capaz de vivir bajo sus propios términos, alguien digno de admirar, sobre todo cuando lo comparamos con la primera temporada.

En el caso de Tohru, las cosas se están volviendo cada vez más turbias, y aunque quiere refugiarse en Kyo, algo dentro de si misma la retiene y la retrae cada vez más, una visión que a todos los fanáticos de la siempre radiante Tohru nos duele en los más profundo.

¿Qué opinas del capítulo número 15 de ‘Fruits Basket’? ¿Has disfrutado de los episodios enfocados en Yuki o prefieres cuando la trama se centra en Tohru? Cuéntanos en los comentarios.