Aunque algunos habrán soñado con tener toda la colección de mangas de ‘Kimetsu no Yaiba’ así fuese por medios poco éticos, el arresto del empleado de una librería acusado de robo demuestra que es una mala idea para cualquiera.

El empleado, cuya identidad no fue revelada por las autoridades, fue puesto bajo custodia bajo sospechas de robar 6 tomos de la obra de Koyoharu Gotoge el pasado 21 de julio a las 00:25 horas.

Con 26 años de edad se presume que el sospechoso tomó los volúmenes, con un valor en total de ¥3.960 o su equivalente, $37 dólares americanos, para venderlos en una tienda de segunda mano que se encontraba cerca de su lugar de trabajo.

La persona encargada de la tienda de segunda mano sospechó de lo ocurrido tras ver el estado prístino de los tomos, por lo que llamó a las autoridades de ciudad de Akashi, quienes arrestaron e interrogaron al sospechoso hasta que confesó sus crímenes.

Por los momentos, se desconocen las medidas que tomarán las autoridades de la prefectura de Hyogo con el criminal, ya que ningún comunicado fue emitido sobre su situación a partir de la confesión.

Hablemos un poco de Japón

Aunque en nuestros países un robo de esta índole puede pasar desapercibido, en Japón es algo inusual al ser considerado uno de los países desarrollados con la tasa de crimen más baja y la resolución de los mismos con una efectividad elevada.

El hurto más común en el país es el de bicicletas, con una cifra estimada bastante baja para su demografía por lo que no se toma como un problema grave, sino como algo que puede ocurrirle a 2,2 millones de personas de las 126,5 millones que se estipulan en el censo de 2018.

A esto hay que agregar que el 76% de los casos de hurto son efectivamente atacados por la policía. Sin embargo, la penalización por el acto depende de la gravedad de la situación, el valor total de lo robado y las leyes de cada prefectura.

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