En el marco del evento especial de Xbox en la Summer Game Fest 2020, se presentó un adelanto nuevo de Watch Dogs Legion, que nos introdujo en la historia de la Londres dominada por un gobierno tiránico.

Mostrándonos las distintas facciones que componen el ecosistema de este título, tendremos la necesidad de crear una resistencia para luchar en contra del gobierno, la mafia y todos los poderes fácticos.

Utilizando ciberterrorismo en su forma más pura, la resistencia tendrá la posibilidad de reclutar a toda clase de personas para cambiar al país y devolver la libertad a sus ciudadanos.

Se trata de un título que toca teclas muy delicadas de la situación global como marcas estéticas, que posteriormente declaran que no tienen ningún tipo de parcialidad política.

En un extraño combo, presentaron Watch Dogs Legion a la par de Far Cry 6, donde buscaban demostrar las disonantes realidades de lo que representa la tiranía para Inglaterra y como lo hace para las dictaduras latinoamericanas de antaño.

A pesar del uso de contextos históricos ficticios, la representación de situaciones que vemos en los noticieros y en redes sociales en los últimos tiempos como sustento de sus historias, son la marca registrada de Ubisoft.

Mala racha

Este adelanto ha develado dos situaciones importantes a tener en cuenta, en primera instancia se puede notar a leguas que es un anuncio pagado y que apareció por obligación.

Se mantuvo fiel a su estilo de no mostrar nada importante, una cinemática retocada y ya. Pero lo que es más importante, no hubo ningún reconocimiento de parte de Geoff Keighley en su presentación.

Una vez terminó el tráiler, saltó rápidamente a escuchar declaraciones de Ninja sobre lo que espera de Halo: Infinite, obviando por completo a Watch Dogs Legion.

Si Geoff Keighley no puede salir a defenderte en una presentación, las cosas no marchan bien, y este es el caso de Ubisoft.

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